Mayo frenó parcialmente la caída en el mapa del consumo que mide el INDEC: en los shoppings volvieron a crecer levemente las ventas; mientras las compras de todos los días todavía mantienen la merma.
El consumo en mayo salió del rojo en las vidrieras, pero no en las góndolas
Los centros de compras cortaron la racha negativa con una suba interanual de 11,9%. En supermercados y autoservicios mayoristas, en cambio, las ventas reales todavía quedaron por debajo de 2025, aunque mejoraron frente a abril.

Los tres informes publicados este jueves por el Instituto Nacional de Estadística y Censos mostraron que las ventas en centros de compras a precios constantes crecieron 11,9% interanual, pero los supermercados retrocedieron 0,7% y los autoservicios mayoristas, 2,3%.

La comparación mensual fue más favorable. La serie desestacionalizada avanzó 3,1% en los shoppings, 2,3% en los mayoristas y 0,9% en supermercados. Sin embargo, todavía los acumulados de enero a mayo permanecieron en rojo en los tres canales: -2,1%, -3% y -2,8%, respectivamente.
Supermercados y mayoristas
El dato menos negativo dentro del consumo masivo apareció en los supermercados. La facturación corriente alcanzó los $2,503 billones, con un incremento nominal de 25,9%. Almacén concentró el 27,1% de las ventas; carnes, el 14,6%; artículos de limpieza y perfumería, el 13,1%; y lácteos, el 11,3%. Los mayores aumentos nominales se observaron en electrónicos y artículos para el hogar, con 49,1%, y carnes, con 40,6%.

El crédito continuó funcionando como principal sostén de las transacciones. La tarjeta de crédito explicó el 45% de las ventas, por encima del débito, con 23,9%, y del efectivo, con 16,5%. Los denominados “otros medios” —billeteras virtuales, QR, vales y similares— representaron 14,6% y crecieron 60,7% interanual.
En cambio, el empleo volvió a dar la señal más dura: el personal ocupado bajó a 96.240 trabajadores, un 3,3% menos que en mayo de 2025. Las ventas online, además, representaron sólo 3,4% del total, con $85.761 millones.

Por su parte, los autoservicios mayoristas siguieron rezagados. La facturación corriente llegó a $388.237 millones. “Otros medios” se convirtieron en la principal modalidad de pago, con 32,3% del total, seguidos por la tarjeta de crédito, con 27,3%; el efectivo, con 24,4%; y el débito, con 16%. Este último fue el único que cayó incluso en términos nominales: -3,1% interanual.
También se profundizó el ajuste laboral. El personal ocupado quedó en 12.956 trabajadores, con una disminución interanual de 8,2%, bastante más intensa que la observada en supermercados.
El rebote de los shoppings
Los centros de compras marcaron la excepción. Después de caer 13,3% en marzo y 5,9% en abril, las ventas reales crecieron 11,9% interanual en mayo. El salto permitió recortar el rojo acumulado desde -5,7% hasta -2,1%.
La mitad de la facturación se concentró en indumentaria, calzado, marroquinería y ropa deportiva. Patio de comidas, alimentos y kioscos explicó otro 17,5%; electrónicos, electrodomésticos y computación, 10,1%; y el resto de los rubros, 22,4%.
En valores corrientes, los mayores montos se registraron en la Ciudad de Buenos Aires y los 24 partidos del conurbano, mientras que la Región Pampeana alcanzó $137.045 millones. El informe contabilizó además 1,84 millones de espectadores en 381 salas cinematográficas, con un promedio de 4.838 personas por sala.










