La industria argentina atravesó toda la primera mitad de 2026 sin conseguir utilizar siquiera el 60% de su capacidad instalada.
La industria argentina pasó todo el semestre trabajando por debajo del 60% de su capacidad
La recuperación fabril todavía no se consolida. El uso de las plantas llegó a 59,1% en junio y apenas superó el nivel de un año atrás. El promedio de los primeros seis meses fue de 57,6%, mientras cinco ramas operaron con más de la mitad de su capacidad ociosa.

El indicador publicado este viernes por el INDEC se ubicó en 59,1% durante junio, apenas por encima del 58,9% registrado un año atrás y también mayor al 58,3% de mayo. Pero la mirada sobre el semestre cambia la perspectiva del último dato: enero marcó 53,9%; febrero, 54,6%; marzo, 59,8%; abril, 59,9%; mayo, 58,3%; y junio, 59,1%.

El promedio simple de esos seis meses fue de 57,6%. Prácticamente el mismo nivel que el 57,4% de enero-junio de 2025, aunque con una diferencia: durante el año pasado la utilización llegó a superar posteriormente el 60% en septiembre y octubre; en 2026 todavía no logró atravesar ese umbral.
Sectores a media máquina y minería acelerando
El promedio general también contiene diferencias entre sectores. En junio, cinco de los doce bloques relevados utilizaron menos de la mitad de su capacidad: productos de caucho y plástico operaron al 41%; metalmecánica excepto automotores, al 41,5%; industria automotriz, al 45,5%; productos del tabaco, al 46,3%; y textiles, al 46,6%; minerales no metálicos, con 51,8%; y edición e impresión, con 53,5%.
En el extremo contrario, la refinación del petróleo alcanzó 86,7%, seguida por industrias metálicas básicas, con 68,7%; sustancias y productos químicos, 67%; papel y cartón, 66,2%; y alimentos y bebidas, 64,4%.
La principal incidencia positiva frente a junio de 2025 estuvo en las industrias metálicas básicas, que pasaron de utilizar 64,3% a 68,7% de su capacidad. El INDEC explicó que la producción de acero crudo aumentó 8,2% interanual durante el mes.

Alimentos y bebidas avanzaron de 62,7% a 64,4%, “relacionado principalmente con la mayor molienda de oleaginosas”. La elaboración de aceites y subproductos de soja creció 3,1% y la de girasol, 15,6%.
También la refinación de petróleo mejoró desde 83,2% hasta 86,7%, “gracias al mayor nivel de procesamiento de petróleo crudo”. Son precisamente algunas de las ramas que habían conseguido cerrar el semestre con mejor desempeño productivo: refinación acumuló una expansión de 10,1% y sustancias y productos químicos, de 7,9%.
La contracara aparece en los sectores de peso en el entramado industrial. La metalmecánica excluida la industria automotriz utilizó apenas 41,5% de su capacidad, vinculado a la baja con “los menores niveles de producción de maquinaria agropecuaria y de aparatos de uso doméstico”.

La maquinaria agropecuaria cayó 27,9% interanual durante junio y acumuló una contracción de 27,5% en el semestre. Los aparatos de uso doméstico retrocedieron 22,9% en el mes y 29% en seis meses.
La industria automotriz también redujo fuertemente su utilización: pasó de 52% hace un año a 45,5%. El informe lo atribuyó a “la menor cantidad de unidades fabricadas por las terminales automotrices”. La producción de vehículos había caído 10,3% interanual en junio y acumulaba una baja de 17,2% durante el semestre.
Los textiles completan ese mapa de debilidad. Utilizaron 46,6% de su capacidad, frente al 50,4% de junio pasado, en línea con una producción sectorial que acumuló una contracción de 24,4% durante la primera mitad del año.
La demanda sigue preocupando
La capacidad ociosa completa la lectura de los datos que había mostrado días atrás el INDEC. El Índice de Producción Industrial Manufacturero de junio exhibió un rebote de 2% interanual y 0,9% mensual desestacionalizado, pero la producción completó el semestre 2,2% abajo del mismo período de 2025.
La capacidad ociosa encuentra, además, correlato en las expectativas empresarias relevadas por el propio organismo estadístico. Para el trimestre julio-septiembre, el Indicador de Confianza Empresarial industrial permanece en terreno negativo, en -17,8%.

El 52,1% de las firmas identificó a la “demanda interna insuficiente” como el principal obstáculo para aumentar la producción, mientras 68,8% espera mantener sin cambios su volumen durante los próximos tres meses. Sólo 14,1% proyecta incrementarlo.
El empleo tampoco anticipa un cambio de velocidad: 81% de las empresas prevé conservar su dotación, 15,1% espera reducirla y apenas 3,8% planea incorporar personal, mientras las fábricas transitan la segunda mitad del año con cerca de cuatro de cada diez unidades de capacidad productiva todavía sin utilizar.










