En medio de una campaña récord con exportaciones agropecuarias traccionando fuerte la actividad económica, la industria de maquinaria agrícola arrancó el 2026 con un repunte apalancado en implementos y sembradoras por sobre tractores y cosechadoras. Así lo reflejó el informe publicó este jueves el INDEC sobre el primer trimestre del año.
Los implementos impulsaron la facturación de maquinaria agrícola en el primer trimestre
La medición sobre el sector industrial del campo mostró una dinámica heterogénea: aumentó la facturación pero decreció el registro de unidades vendidas a comparación con el mismo período de 2025. Mientras implementos y sembradoras lograron crecer, tractores y cosechadoras volvieron a caer.

Por un lado, la facturación total del sector en el período de enero a marzo alcanzó los $541.546,3 millones, con una suba de 5,7% frente al mismo período de 2025. Por el otro, la mejora se repartió entre el movimiento sostenido de los implementos y sembradoras, mientras que tractores y cosechadoras mostraron un retroceso en unidades vendidas.

La foto de inicio del año del campo se completa en la previa de un sector que se prepara para volver a mostrarse en Agroactiva 2026 desde la próxima semana. El clima de negocios llega en contexto de exportaciones récord y proyecciones de mayor expansión y producción en la campaña 2025/26. La medición industrial mostró, en tanto, que ese escenario no se tradujo en adquisiciones parejas en maquinaria para el sector.
Implementos al alza, tractores a la baja
El informe sintetiza que “los implementos presentan el nivel de facturación más alto del trimestre”, con $180.154,4 millones, mientras que “la facturación de sembradoras y cosechadoras aumenta 30,9% y 9,8%, respectivamente, y la de tractores disminuye 8,6%”.

En la participación sobre el total, los implementos explicaron el 33,3% de la facturación del trimestre; los tractores, el 27,9%; las cosechadoras, el 27,7%; y las sembradoras, el 11,2%. En unidades, vendieron 1.910 unidades y crecieron 8,6% interanual. También empujaron las sembradoras que llegaron a 254 unidades, con una suba de 4,5%.
Puertas adentro del rubro que lideró la facturación, el comportamiento no fue uniforme. El INDEC indicó que, dentro de los implementos, “otros implementos” explicaron el 56,7% del total, con $102.175,4 millones; las pulverizadoras autopropulsadas y de arrastre participaron con el 23,1%, con $41.685,4 millones; y los implementos de acarreo y almacenaje de granos representaron el 20,1%, con $36.293,6 millones.

Al analizar la variación interanual de implementos, el que más creció fue justamente el segmento de acarreo y almacenaje de granos: subió 26,1% en unidades y 42,9% en facturación. “Otros implementos” avanzó 3,8% en unidades y 7,5% en facturación. Las pulverizadoras, en cambio, cayeron 22,9% en unidades y 5,3% en facturación.
Ese detalle no desentona con el contexto de récord exportador y la campaña proyectada que anticipa gran movimiento en toda la cadena, por lo que se entiende el impulso trimestral de la adquisición de equipos vinculados al acarreo y almacenaje.
"Dos velocidades"
Del otro lado de la ecuación, los tractores cayeron a 937 unidades, un 31,2% menos que un año antes, y las cosechadoras bajaron a 229, con una merma de 13,3%. Este comportamiento en maquinaria agrícola deja una lectura que dialoga bastante con lo que se viene viendo en otros sectores de la economía: la actividad muestra dinamismo, pero analizada en rubros, aparecen "dos velocidades".
El retroceso en caída de unidades de los tractores se dio en todos los grupos de potencia. Según el INDEC, las ventas de tractores de hasta 100 hp cayeron 36,6% interanual; las de 101 a 200 hp, 33,2%; y las de más de 200 hp, 18,9%. Sólo en este último segmento la facturación logró crecer, con un alza de 11,9%, mientras que en las otras dos franjas se observaron bajas de 25,2% y 19,6%, respectivamente.

En cosechadoras, el panorama fue parecido. Las unidades vendidas bajaron 13,3%, aunque la facturación subió 9,8%, lo que muestra que el ajuste no pasó sólo por volumen sino también por el valor medio de los equipos comercializados. En sembradoras ocurrió lo contrario: crecieron tanto las unidades como la facturación, con 4,5% y 30,9%, respectivamente.
Nacionales e importados
El informe del INDEC permite, además, mirar el reparto entre producción nacional e importada en los segmentos donde esa apertura está disponible. En tractores, por ejemplo, las unidades nacionales cayeron 41,4% interanual, mientras las importadas crecieron 23,4%. En facturación, el contraste también fue fuerte: -20,2% para los nacionales y +35,4% para los importados.

En implementos el cuadro fue distinto: las unidades nacionales subieron 13,8% y las importadas cayeron 21,4%; en facturación, los nacionales avanzaron 25,6% y los importados retrocedieron 17,1%. En cosechadoras, en tanto, las unidades nacionales bajaron 6,2% y las importadas 40%, aunque la facturación nacional aumentó 17,5%.
La lectura productiva muestra que la maquinaria agrícola tiene anclaje en pymes y mano de obra muestra un mercado desigual sobre uno de los núcleos industriales más ligados al interior productivo.










