La soja sigue conservando el primer lugar del mapa exportador argentino, pero el petróleo le recortó dos tercios de la ventaja en apenas un año y quedó a menos de US$1.000 millones durante el primer semestre de 2026.
El petróleo recortó dos tercios de la brecha con la soja en el ranking exportador del primer semestre
Las ventas argentinas al exterior alcanzaron US$49.511 millones y crecieron 24,6% hasta junio. El complejo sojero perdió participación frente al petróleo, oro y litio que avanzaron con fuerza y batieron récords.

El informe de Complejos Exportadores publicado esta semana por el INDEC dio cuenta de la transformación detrás del fuerte crecimiento de las ventas externas. Argentina exportó bienes por US$49.511 millones entre enero y junio, 24,6% más que en igual período de 2025, con una mejora de 9% en los precios y de 14,2% en las cantidades.

Los complejos productivos explicaron el 93,6% de esas operaciones y tan solo los diez principales concentraron 78,4%. Pero dentro de ese núcleo hubo movimientos muy diferentes: mientras los grandes complejos agroindustriales conservaron posiciones decisivas, petróleo, minerales junto con algunas cadenas específicas crecieron mucho más rápido que el promedio.
El petróleo se acerca a la soja
El complejo sojero volvió a ser el principal generador de divisas, con exportaciones por US$9.082 millones y un incremento interanual de 5,7%. Sin embargo, su participación sobre el total cayó del 21,6% al 18,3%, porque avanzó bastante menos que el conjunto de las ventas externas.
El movimiento contrario ocurrió con el petrolero-petroquímico. Sus exportaciones saltaron 43,7%, hasta US$8.116 millones, un récord para la serie iniciada en 2002, y elevaron su participación de 14,2% a 16,4%.
La distancia entre ambos refleja el cambio. Hace un año la soja exportaba US$2.943 millones más que petróleo y petroquímica. Ahora la diferencia es de US$966 millones.

El 83,5% de las ventas del complejo energético correspondió a petróleo, otro 9,9% a gas y 6,5% a productos petroquímicos. Estados Unidos fue su principal comprador, con US$1.864 millones, seguido por Chile, con US$1.508 millones, y Brasil, con US$734 millones.
Además de aumentar sus ventas, el sector consiguió un superávit comercial de US$6.034 millones, 83,9% superior al del primer semestre anterior, por la combinación de más exportaciones y una baja de 12,1% en las importaciones.
El campo creció más en cantidad
Entre las cadenas con fuerte inserción en la región centro, la fotografía fue heterogénea.
El maíz exportó US$4.241 millones, 6,9% más, y quedó como tercer complejo del país con 8,6% del total. El dato se explicó fundamentalmente por volumen: el precio medio de los principales despachos cayó 2,8%, pero las cantidades aumentaron 9,7%.
El contraste fue todavía más fuerte en trigo. Las exportaciones del complejo alcanzaron US$2.540 millones y crecieron 39,5%. Para el principal producto, el valor vendido aumentó 43,1% pese a una baja de 9,6% en precios, porque el volumen despachado saltó 58,3%.

Girasol protagonizó uno de los mayores movimientos del semestre. Sus ventas crecieron 128,7%, hasta un récord de US$2.075 millones. En semillas, el valor exportado aumentó 875,4%, sostenido fundamentalmente por una expansión de 754,5% en cantidades; en aceite, la mejora fue de 84,6%, con subas simultáneas de precios y volumen.
La soja mostró una dinámica bastante más moderada. Las ventas de aceite aumentaron 8,2% en valor, aunque las cantidades retrocedieron 2,3%; allí el impulso provino de precios 10,7% superiores. En harinas y subproductos, el valor prácticamente no varió, con una mejora de apenas 0,6% y una caída de 2,4% en volumen.
Autos dependientes de Brasil
El complejo automotriz quedó cuarto, con US$4.167 millones y una expansión interanual de 4,7%. El 65,2% de las exportaciones correspondió a vehículos para transporte de mercancías, 21,7% a automóviles para pasajeros y 13,2% a chasis, partes y neumáticos.

El dato relevante para la cadena automotriz está en los destinos de las exportaciones. Brasil absorbió US$2.764 millones, equivalentes al 66,3% de las exportaciones del complejo.
Esa concentración lo convierte, junto con el litio, en uno de los sectores más dependientes de pocos mercados externos. El índice de concentración calculado por INDEC fue de 0,45, frente a apenas 0,06 para soja y 0,08 para maíz.

Aun con mayores exportaciones y una caída de 8,8% en las importaciones, la balanza automotriz continuó en rojo por US$2.645 millones. Los vehículos para transporte de mercancías tuvieron un superávit de US$2.028 millones, pero no alcanzaron para compensar los déficits de autopartes y automóviles de pasajeros.
Minería se abre espacio
La modificación del perfil exportador también se observa en Oro y plata que vendieron US$3.504 millones, 56,8% más que un año antes y un máximo de la serie. El complejo representó ya 7,1% de las exportaciones nacionales.

El litio avanzó todavía más: sus exportaciones treparon 186,3%, hasta US$1.126 millones, también récord. La contracara es una elevada concentración comercial: China recibió US$945 millones, el 83,9% del total del complejo.
El aluminio duplicó prácticamente sus ventas, con una mejora de 92,1% hasta US$829 millones, mientras carne y cuero bovinos crecieron 36,3%, hasta US$2.692 millones, también en niveles récord.
En paralelo, el complejo lácteo exportó US$746 millones, 18,7% más que en el primer semestre de 2025 y el mayor registro desde 2002. Mercosur fue su principal mercado, con US$388 millones, y Brasil explicó más del 90% de ese destino.









