El gobierno de Francia anunció este martes que estudia recortes por 6.000 millones de euros (7.056 millones de dólares) del gasto público para compensar el costo de la guerra en Oriente Medio.
El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, considera recortar 6.000 millones de euros en gasto público para mitigar el impacto económico del conflicto internacional.

El gobierno de Francia anunció este martes que estudia recortes por 6.000 millones de euros (7.056 millones de dólares) del gasto público para compensar el costo de la guerra en Oriente Medio.
En un mensaje dirigido a todos sus ministros, el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, evaluó la necesidad de recortar gastos para alcanzar el objetivo de déficit público del 5 % del producto interior bruto (PIB).
“La guerra en Oriente Próximo y Medio y el bloqueo del estrecho de Ormuz tienen repercusiones inmediatas para nuestro país”, escribió Lecornú, según reportaron Le Monde y Le Figaro.
El Gobierno planea congelar aproximadamente 6.000 millones de euros en gastos, incluyendo unos 4.000 millones para el gobierno central y 2.000 millones para la seguridad social, según indicó el ministro de Finanzas Públicas Acción Pública y Cuentas, David Amiel.
Preguntado sobre qué partidas o ministerios se verán afectados, el primer ministro descartó precisarlos por el momento: “Esta mañana fue el momento de la alerta y del diagnóstico”, subrayó Amiel en declaraciones a la prensa.
La segunda economía de la Unión Europea está bajo presión para sanear sus endeudadas arcas públicas, pero el contexto internacional complica sus esfuerzos, según France 24.
Ante la presión de la crisis energética, el gobierno de Lecornu tuvo que rebajar la semana pasada su previsión de crecimiento al 0,9% en 2026 (frente al 1% anterior) y elevar su previsión de inflación al 1,9% (frente al 1,3%).
Sin embargo, mantuvo su objetivo de déficit del 5% para este año, tras las buenas noticias para 2025 (5,1% frente al 5,4% previsto inicialmente).
A pesar de ello, el Ministerio de Economía y Finanzas francés advirtió que la vigilancia sigue siendo fundamental.




