Fuentes consultadas por este medio denuncian que esta implementación llega “por la fuga enorme de pilotos que se van a trabajar a cualquier otro empleo en el ámbito civil, porque ya no pueden mantener a sus familias siendo militares”, entonces se decide acudir a esta herramienta, que estaba en desuso, para forzarlos a permanecer en la Fuerza. Sin embargo, los uniformados acusan esta decisión como “extorsiva” y mencionan que, llegado el caso, varios acudirán a la vía legal para dirimir la puja en la Justicia civil. Uniformados consultados explicaron dicha acusación en que “por ejemplo, los pilotos de transporte y helicópteros tienen que hacer obligatoriamente el curso de simulador en Fly Safety (EEUU), porque en Argentina no está ese simulador y si no lo hacen, porque no quieren firmar el contrato en cuestión, quedan deshabilitados y no pueden volar. Ahora los pilotos están atados de pies y manos” reclaman. Otros ejemplos mencionados dan cuenta de cursos de perfeccionamiento o capacitaciones de meses o hasta dos años, en el caso de pilotos de caza, en el exterior que pueden demandar la firma de “compromisos de servicios”.