Cuando Scott Bessent prometió por redes sociales hacer todo lo posible por la Argentina, incluso involucrando al G7, ensayó una “cura de palabra”. En la medicina antigua, la “cura per verbum” era práctica habitual en los templos de Asclepio, donde el rito y la persuasión podían procurar un alivio terapéutico. El país necesita mucho más que eso.




































