El libro "Los ojos de Shiva" (*), de fuerte sesgo budista, sondea los éxtasis encendidos del misterio de la vida. Son poemas que articulan una lucha interior y que revelan una sensibilidad viva que ve y siente, un más allá. Poesía meditativa, iluminadora: "Si encontrara una sola manera de morir, / viviría menos. / Si encontrara una sola manera de vivir, / moriría más". La sensibilidad sacraliza todo, ramificándose en los caminos del ahora. La muerte como diálogo, un posible nuevo nacimiento. Ya que dejar de ser y ser, corresponden a un mismo estadío. La vida, en consecuencia, un lugar donde las múltiples formas se muestran y cambian. Un universo etérico, que transita múltiples planos, y que aspira esa, acaso, mítica serenidad imperturbable de la Óctuple Senda, el camino hacia el nirvana.




































