Este año veo con mucho interés, pero también algo de sorpresa, cómo para algunos ha vuelto a tener importancia patriótica y nacional el tema Malvinas.
Hay que recuperar las relaciones con los isleños
Con el recuerdo de las docentes de 1974, una mirada santafesina plantea priorizar los vínculos humanos y culturales para avanzar en el diálogo sobre Malvinas.
Frente al renacido fervor nacional por esta causa, surge la propuesta de retomar acuerdos de convivencia e intercambios educativos para acercar a ambos pueblos.

El Mundial de Fútbol 2026, y el bendito triunfo contra la selección de Inglaterra en el campo de juego, reabrieron viejas heridas y antiguos reclamos, a la vez que reactivaron el entusiasmo por nuestra lucha soberana sobre el archipiélago e impusieron nuevamente en agenda la denominada Causa Malvinas o Cuestión Malvinas.
Por eso mismo, hoy quisiera recordar algo que escribí para el diario El Litoral a fines de abril de 2009 y que este medio me publicó textualmente por aquellos días.
Lo transcribo ahora porque entiendo que no perdió su valor testimonial, al menos para un argentino que observaba desde Santa Fe, a la distancia, cómo pasaba el tiempo y se perdían estupendas oportunidades para recuperar las relaciones con los malvinenses.
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"Llevamos veintisiete años desde el momento que nuestro país resolvió recuperarlas por la fuerza, lo que no se logró y empeoró las posibilidades de recuperarlas. Hasta el año 1982 se mantenían relaciones, se permitía que hubiera acciones solidarias entre los habitantes de nuestro continente y de las Islas.
Desde que los piratas ingleses tomaron por la fuerza las Islas, siempre hemos reclamado y con mayor énfasis en los últimos años reclamamos ante las Naciones Unidas la devolución de las Islas. La realidad es que con esta estrategia nunca vamos a lograr dicho objetivo.
Propongo tener una nueva estrategia, que es solicitar ante la ONU, que acerquen a Inglaterra y Argentina y recomienden mantener relaciones humanas y comerciales.
Las relaciones humanas, serían tener vuelos directos entre Argentina y las Islas, para intercambiar visitas, de hecho que sin pasaporte, generar intercambios por temas de educación, cultura, turismo, salud, deporte y en toda esta relación de Estado, se conjuga el comercio y las inversiones. Se debería lograr tener un trato como país limítrofe.
Con este intercambio, a través de los años, lograremos conocernos entre los Pueblos e intercambiar nuestra cultura como lo hacemos con el mundo.
A través de las relaciones humanas, vamos a tener la posibilidad de llegar al amor y a través del mismo a concretar parejas e hijos y de esa manera lograr una integración que hoy nos está prohibido por cuestiones de Estado que a la postre a nada se a llegado. Dejemos al pueblo complementarse como hace milenios. No reclamemos a los intereses de la ONU la devolución de las Islas.
Requiramos tener relaciones de toda índole. Estamos en un mundo globalizado, dejemos los egoísmos de lado, que gracias a no ver la realidad, los familiares de nuestro héroes muertos, no pueden visitarlos con la asiduidad que ellos quisieran y que se merecen y también el pueblo en general, podríamos llegar a sus tumbas a rendirles el homenaje que se merecen.
No hagamos con Malvinas lo que América hizo con Cuba. Hoy se estaría en los inicios de un acercamiento entre Estados Unidos y Cuba, utilicemos este ejemplo para solicitar un acercamiento con las Islas. Respetemos a los habitantes de las Islas y que ellos nos respeten a nosotros.
Es probable que los isleños no tengan familiares en la Argentina, pero nosotros tenemos hijos enterrados en esa tierra que merecen que dejemos de lado nuestra soberbia, que reflexionemos, que nos esforcemos para lograr relaciones normales.
No reclamar su devolución no significa abdicar, sino tener una estrategia distinta, con amor vamos a lograr, lo que no hemos logrado con violencia y con reclamos diplomáticos.
Por respeto a nuestros héroes de Malvinas, hagamos un giro de ciento ochenta grados, tratemos de acercarnos y no de aislarnos, como hace veintisiete años. Esta política no dio resultado, probemos con esta propuesta y dentro de veinticinco años saquemos conclusiones.
La historia nos dice que en el otoño del 1974 se firmó un acuerdo entre Argentina y el Reino Unido, de cooperación en comunicaciones, y a partir del mismo varias maestras argentinas pudieron enseñar castellano a los isleños. Dichas maestras viven para contarlo. ¿No se puede repetir la historia?
Juan José Sagardía, Santa Fe, 28 de abril de 2009.
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Como podrá apreciarse, en muchos de sus aspectos y consideraciones lo escrito hace más de diecisiete años aún hoy mantiene su valor. Incluso, aquellas maestras pioneras destacadas continúan con vida.
Repasemos la historia, tomemos de ella los ejemplos que nos ayuden a superarnos, no nos estanquemos en condiciones y reclamos poco útiles. Las relaciones que necesitamos reactivar no son solo las "bilaterales", sino las humanas.
Maestras precursoras
- María Fernanda Cañás: fue una de las primeras docentes en viajar a las islas Malvinas en 1974, junto a su hermana María Teresa. Tras su experiencia en el archipiélago, estudió Historia y se incorporó al Servicio Exterior de la Nación, llegando a desempeñarse como embajadora argentina. Participa activamente en conversatorios y actos de memoria sobre el archipiélago malvinense.
María Fernanda es la más conocida del grupo de docentes que alguna vez enseñó en Malvinas. Hasta 2013 fue subdirectora de la Dirección General Malvinas y Atlántico Sur del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, con el rango de ministra de primera (desde 2012 posee el de embajadora). Entre 2017 y 2019 fue responsable de la embajada de Argentina en Marruecos.
- María Teresa Cañás: hermana de María Fernanda y también parte del contingente inicial de 1974. Enseñó español a niños y adultos en Puerto Stanley. Sigue participando en homenajes públicos organizados por instituciones culturales y educativas.
- María Isabel Hoffmann: fue la última docente en viajar al archipiélago, donde se desempeñó durante el año 1982, hasta el inicio del conflicto bélico. Formó parte de los paneles de reconocimiento organizados en ámbitos legislativos y culturales de la Argentina.
- Otras docentes reconocidas, integrantes del contingente, fueron Graciela Tricotti, Lilian García y Nora Prieto. Ellas también forman parte del grupo homenajeado en los últimos años por su rol fundamental en la integración cultural antes de la guerra.














