El futuro de la economía argentina está hoy, en realidad desde hace mucho tiempo, en el centro del debate público porque la gente la tiene como su principal preocupación, después de ocho meses de gestión de Javier Milei, en la que una parte importante de los argentinos ha visto deteriorada las condiciones de su vida cotidiana como consecuencia de una pérdida del poder adquisitivo del salario, con caídas históricas en la mayoría de los sectores productivos, fundamentalmente en la industria y la construcción, que impactó en un aumento creciente del desempleo.



































