+ SECCIONES
El Litoral
BUSCAR
EL LITORAL
  • Todos los Títulos
  • Área Metropolitana
  • Sucesos
    • Santa Fe Policiales
  • Deportes
  • Política
    • Filtrado
  • Economia
    • Puerto negocios
    • Dolar Hoy
  • Educación
  • Salud
  • Información General
  • Clima
  • Regionales
  • Campolitoral
  • Internacionales
  • Actualidad Sabalera
  • Actualidad Tatengue
  • Arte
  • Necrológicas
  • Edición Impresa
  • Especiales
  • Contenido Patrocinado
  • Clasificados
  • Agenda Cultural
  • Podcast
  • Servicios
  • Radios en vivo
  • Sitios
    • Mirador Provincial
    • Vivi Mejor
    • Notife
    • Sur 24
    • Revista Nosotros
    • Puerto Negocios
    • CyD Litoral
    • Educación SF
    • Norte 24
  • Escenarios & Sociedad
    • Show
  • Videos
  • Multimedia
    • Galerías de Fotos
    • Videos
    • Webstories
  • Opinión
  • Quienes Somos
  • Autores
  • Temas
  • Alianzas
  • Comercial EL

#HOY:

Maximiliano Pullaro
Javier Milei
Colón
Unión
Río Salado

OPINIÓN

Cementerios de Santa Fe - Difusos relatos

Inexplicable fue el regreso del Padre Elpidio

Inexplicable fue el regreso del Padre ElpidioInexplicable fue el regreso del Padre Elpidio

Domingo 4.6.2023
 9:01
Seguinos en
Ricardo Dupuy
Por: 
Ricardo Dupuy

Hasta que un día…, llegó a nuestras vidas el Padre Elpidio.

Ni yo, ni Juana (ni nadie) recordamos bien el momento, tampoco el día; con esfuerzo, el mes en que llegó. Se metió en cada uno y ya; como cuando llega la felicidad o la tristeza. De un saque. Y desde entonces, pasó a formar parte del nosotros. Hasta hoy, y para siempre.

En el antiguo barsucho de la esquina del cementerio, el padre Elpidio contó que venía de Villa Canales, una ciudad perdida de Centroamérica que, al buscarla en el mapa, nos enteramos que estaba en Guatemala.

Pero su acento era indiscutiblemente andaluz, aunque él nunca le dio mayor importancia. Incluso trataba de que no se note.

Cuando lo conocimos, hacía ya varias semanas, según nos contara, que estaba en la ciudad. Paraba en una pensión de mala muerte en calle Mendoza.

Había visitado varias iglesias, la costanera y algunas familias de las barriadas de la zona oeste. Barrios pobres de casas enclenques, zanjas rebalsadas de agua estancada y calles poceadas. Incluso, cierta vez, nos contó que a menudo comía y hasta pernoctaba en los ranchos de los más humildes.

Pero el padre Elpidio no había llegado a Santa Fe para hacer caridad, tampoco para conocer la marginalidad de la gente; venía de un lugar misérrimo. Llegó buscando algo en particular.

Buscaba un reencuentro.

Preguntaba sobre un tal José Gaitán.

Cuando llegó al Cementerio Municipal y nos conocimos, de pura casualidad, ya había averiguado que José Gaitán había muerto hace tiempo, más de 40 años. Meses antes de que él naciera.

Vino al cementerio interesado por conocer su tumba.

En ese tiempo los registros de la administración se hacían a mano, en pesados libros no tan rigurosamente foliados. Como el padre dijo no conocer la fecha de su muerte, ni tampoco la ubicación del sepulcro, la tarea nos llevó varios días.

Por fin lo hallamos.

JOSÉ MARÍA FEDERICO GAITÁN, había fallecido trágicamente a la edad de veinticinco años, en febrero de 1951. Su cuerpo se encontraba en un nicho de pared en el sector noroeste.

Una particularidad, tenía muchas placas alusivas. Amigos, padres, primos y hermanos; también la comunidad de la iglesia evangélica se había encargado de llenar de recuerdos su lápida común, de cemento.

Juana y yo caminamos con él aquel día. Siempre lo recordaremos, nunca nada igual. El padre Elpidio estaba tan nervioso que tartamudeaba, y traspiraba a mares. Parecía ir a un casamiento o a un velorio, pero jamás a identificar a quien, imaginamos que sería su padre, su abuelo o algún familiar lejano o, acaso, el pariente de un amigo.

Obviamente no era directo allegado, lo que podría haber justificado ese nerviosismo.

Raro, muy raro. Él era un tipo raro.

Nosotros relacionamos su rareza con el hecho de que venía de un país lejano, y que además era sacerdote. Pero ese día nos comenzamos a dar cuenta de que era otra cosa. Él era un hombre extraño.

Frente a la tumba del joven Gaitán, en la segunda hilera de la pared, se arrodilló y oró en silencio. Oró un largo rato y lo hizo apoyando su mano izquierda en una foto envejecida del difunto que ilustraba la lápida.

¡El difunto! Un joven morochito sonriente, con el pelo lacio, peinado a la gomina y con una corbata ancha colgando del cuello arrugado de una camisa clara. Por sobre la corbata, un amuleto singular. Era una cruz plateada con un ojal prominente en la parte superior, y a cada lado, dos alas, como las de un ángel.

Luego de un largo rato, el Padre Elpidio se puso de pie, se acercó a nosotros que permanecíamos sentados en un banco alejado y nos dijo con la voz cascada:

- Amigos, necesito quedarme a pasar la noche aquí.

-Imposible padre. Respondí categórico. El cementerio cierra a las 19, y cuando suene la campana todos tenemos que estar afuera.

Si bien caminó con nosotros en silencio hasta el portón de ingreso, donde nos despedimos, tanto Juana como yo coincidimos en que el Padre Elpidio no era de los que aceptaban un “no” por respuesta.

La semana siguiente, al leer el diario, confirmamos nuestra sospecha.

La policía había sorprendido a un sacerdote español, profanador de tumbas, en el preciso momento de saltar la tapia norte del Cementerio Municipal de Santa Fe.

Según la nota, se había constatado que el supuesto sacerdote había ingresado al cementerio en horas de la noche y había abierto una tumba humilde de un tal Señor Gaitán.

Las autoridades se encontraban intentando hacer contacto con los familiares del difunto, pero por ser de las tumbas antiguas no se contaba con expectativas, pese a los esfuerzos del juzgado interviniente.

Yo, le confieso, quería dar por concluido el episodio, pero vio usted como son las mujeres. Juana me convenció para ir a la comisaría donde, según las noticias, estaba detenido.

Llegamos tarde. Alguien había pagado la fianza y lo habían liberado hacía algunas horas.

Fuimos a buscarlo a la pensión de calle Mendoza, pero nada. El padre Elpidio Castañeda había saldado su cuenta, cargado su maleta y se había marchado de Santa Fe en el micro que salía a la siesta, directo a Buenos Aires.

Caminamos de regreso por San Martín plácidamente, seguros de que nunca más volveríamos a saber de él. Pero nos equivocábamos.

El martes 15 de septiembre del año 1995, a casi cuatro años de su partida, llegó a nuestra casa una carta desde Guatemala, del Padre Elpidio, donde nos agradecía el acompañamiento y nos pedía un último favor.

Continuará…

Contacto

Si conoce historias relacionadas: www.ricardodupuy.com.ar; Instagram:@ricardo.dupuy.ok; Facebook:www.facebook.com/ricardo.dupuy.ok

Seguinos en
Sobre el Autor
Ricardo Dupuy
Por: 
Ricardo Dupuy
|
Ver Perfil

#TEMAS:
Relatos y otras letras

Además tenés que leer:

  • Cementerios de Santa Fe - Difusos relatos Sor Inés, el intendente y los ruidos de ultratumba
  • Cementerios de Santa Fe - Difusos relatos Tumbas vegetales
TENES QUE SABER
Wanda Nara mostró la primera declaración de amor de Martín Migueles
Padre e hijo presos por una tentativa de homicidio en Santa Fe
La Mesa Política reprogramó su reunión: la agenda parlamentaria y la presentación de Adorni
Nueva marcha federal universitaria: convocan a movilizarse el 12 de mayo en todo el país
Sin acuerdo en UCR del departamento La Capital

Te puede interesar:


  • Claves para cuidarse con la llegada del frío y prevenir enfermedades
  • “Francomanía” en Buenos Aires: las voces de los fanáticos en la previa del show de Colapinto
  • Se completó la segunda fecha en la “Zona Norte”
  • Juana Viale habló sobre la salud de Mirtha Legrand y cómo atraviesa el reposo
  • La bronca de Messi tras el 1-1 de Inter Miami: discusión con el árbitro y salida caliente
  • Wanda Nara mostró la primera declaración de amor de Martín Migueles
  • Padre e hijo presos por una tentativa de homicidio en Santa Fe
  • La Mesa Política reprogramó su reunión: la agenda parlamentaria y la presentación de Adorni

Política

Próxima semana La Mesa Política reprogramó su reunión: la agenda parlamentaria y la presentación de Adorni
Cierre de listas en todo Santa Fe Sin acuerdo en UCR del departamento La Capital
Movimientos en Diputados Cambios radicales
Legislatura La tarjeta de Bastia
Presentes Santafesinos en Cippec

Área Metropolitana

Prevención de enfermedades Vacunación en Santa Fe: la campaña continúa con operativos en espacios públicos
Santa Fe ciudad Persianas bajas: algunos corredores comerciales muestran locales cerrados y carteles de alquiler
Acceso Oeste Así serán las mejoras en el ingreso a Santa Fe por la autopista
Pronóstico Domingo fresco con neblina por la mañana y una máxima de 18°C en la ciudad de Santa Fe
Se mantiene la alerta amarilla Sábado de lluvia y domingo de viento: el frío llega a Santa Fe tras las tormentas

Sucesos

Santa Fe La Policía detuvo a siete personas en seis allanamientos por microtráfico en Recreo
Tribunales Padre e hijo presos por una tentativa de homicidio en Santa Fe
Control vial y drogas Condena para un expolicía con antecedentes, detenido en el peaje de Sauce Viejo
Confirman prisión preventiva Doble homicidio en el río Coronda: seguirán presos los dos imputados
Grave hecho En Misiones un niño de 7 años fue atacado por siete perros y permanece internado

Información General

Pronóstico Alerta por vientos fuertes nueve provincias: se esperan ráfagas de hasta 100 km/h
Panorama astrológico Horóscopo de hoy 26 de abril de 2026
Astronomía Hallaron pistas del origen del cometa interestelar 3I/ATLAS
Panorama astrológico Horóscopo de hoy 25 de abril de 2026
24 de abril Día Internacional contra el Maltrato Infantil: un llamado global a romper el silencio
El Litoral
  • Campolitoral
  • Revista Nosotros
  • Clasificados
  • CYD Litoral
  • Podcasts
  • Mirador Provincial
  • Viví Mejor
  • Puerto Negocios
  • Notife
  • Educacion SF
Hemeroteca Digital (1930-1979) - Receptorías de avisos - Administración y Publicidad - Elementos institucionales - Opcionales con El Litoral - MediaKit
El Litoral es miembro de:
adepa.org.ariab.comadira.org.ar
afip.gob.ar