Formador de grandes futbolistas y verdadero espacio de contención social, el club de barrio Transporte festeja sus 75 años reafirmando su esencia: pasión, pertenencia y compromiso con la comunidad.
Pucará, el "Cacique" de barrio Transporte celebra 75 años de historia
Nacido el 29 de junio de 1951 por iniciativa de un grupo de vecinos encabezados por Manuel Johana, el Club Pucará se transformó en una de las instituciones más emblemáticas del fútbol santafesino.

De un sueño en Guadalupe a un símbolo de barrio Transporte
Setenta y cinco años atrás, un grupo de vecinos decidió convertir un sueño en realidad. El 29 de junio de 1951 nacía oficialmente el Club Pucará, una institución que con el paso del tiempo se transformaría en mucho más que una entidad deportiva.
Su origen estuvo marcado por el compromiso y la visión de don Manuel Johana y otros hombres de la zona de Guadalupe, quienes imaginaron un lugar donde los niños pudieran jugar al fútbol y los adultos compartir momentos de amistad alrededor de las bochas.
Aquel puntapié inicial fue el comienzo de una historia cargada de esfuerzo, sacrificio y amor por los colores. La primera cancha del club estuvo ubicada en la zona de la Costanera santafesina, en la intersección de Antonia Godoy y Pedro de Vega. Allí comenzaron a escribirse las primeras páginas de una rica trayectoria deportiva y social.

Sin embargo, el destino tenía reservado un nuevo capítulo para la institución. En 1986, gracias a las gestiones realizadas por Rubén Caprio ante la Municipalidad de Santa Fe, Pucará concretó un hecho trascendental: el traslado definitivo a su actual predio ubicado en Regimiento 12 de Infantería 2750, en barrio Transporte.
Ese cambio significó mucho más que una mudanza. Fue el nacimiento definitivo del "Cacique" de barrio Transporte, un club que rápidamente se convirtió en símbolo de identidad, lucha y pertenencia para generaciones enteras de vecinos. Desde entonces, cientos de familias encontraron en la institución un segundo hogar.
Las tardes de fútbol, los entrenamientos, las reuniones de comisión directiva, las fiestas sociales y cada actividad desarrollada en sus instalaciones fueron consolidando un fuerte sentido de comunidad que permanece intacto hasta nuestros días.

Un semillero inagotable que dejó huella en el fútbol argentino
Hablar de Pucará es hablar, inevitablemente, de formación. A lo largo de sus 75 años de vida, el club se ganó un prestigio indiscutido como uno de los grandes semilleros del fútbol santafesino.
Las divisiones inferiores del "Cacique" fueron cuna de futbolistas que trascendieron las fronteras de la ciudad y llegaron al profesionalismo dejando bien alto el nombre de la institución.
Entre los máximos exponentes aparecen dos nombres imborrables: Julio César Toresani y Javier López, símbolos indiscutidos surgidos de las entrañas del club y protagonistas de destacadas trayectorias en el fútbol argentino.

Pero la lista de talentos nacidos futbolísticamente en Pucará es extensa y prestigiosa. Marcos Capocetti, Roberto Battión, Matías Verón, Reinaldo Alderete, Julio Barraza y tantos otros construyeron carreras destacadas luego de dar sus primeros pasos en las canchas del club.
En los últimos años, otro nombre volvió a poner a Pucará en el centro de la escena futbolística: Lucas Esquivel.
El lateral, surgido de las divisiones inferiores de la institución, logró consolidarse en el profesionalismo y actualmente desarrolla su carrera en Athletico Paranaense de Brasil, demostrando una vez más la calidad del trabajo formativo que caracteriza al club.

Precisamente, la transferencia de Esquivel representó un hecho histórico para la entidad. Los recursos económicos generados permitieron realizar importantes obras de infraestructura, renovar instalaciones e incorporar nueva indumentaria, fortaleciendo así el crecimiento institucional y deportivo.
Sin embargo, más allá de los futbolistas que alcanzaron el profesionalismo, el principal orgullo de Pucará continúa siendo la formación integral de cientos de niños y jóvenes que encuentran en el deporte valores fundamentales para la vida.
Un presente con fuerte compromiso social y mirando al futuro
Hoy, a 75 años de su fundación, Pucará mantiene intacta la esencia que le dio origen. El club continúa siendo una institución de barrio en el sentido más genuino de la palabra.

Más de 400 deportistas desarrollan semanalmente sus actividades en la entidad. La tradicional escuelita de fútbol sigue recibiendo a decenas de chicos que llegan con la ilusión de vestir la camiseta del club, mientras que las distintas categorías competitivas representan al club en la Liga Santafesina de Fútbol.
Además del fútbol de campo, la institución amplió notablemente su oferta deportiva. El patín artístico, el mami hockey y otras disciplinas se consolidaron como espacios de participación y crecimiento para niños, jóvenes y adultos.
Las obras permanentes también forman parte del presente institucional. La dirigencia continúa apostando al mejoramiento de las instalaciones con el objetivo de brindar mejores condiciones para todos los socios y deportistas.

Pero si hay una definición que sintetiza el espíritu de Pucará es aquella que lo describe como un "espacio de contención, formación y desarrollo para cientos y cientos de jóvenes". Esa misión social constituye el verdadero corazón de la institución y explica gran parte de su permanencia a lo largo del tiempo.
Nada de esto hubiera sido posible sin el trabajo silencioso y desinteresado de innumerables dirigentes, colaboradores, entrenadores y profesores que dedicaron gran parte de sus vidas al crecimiento del club.
Los nombres de Juan Carlos Leoni, Oscar Ávalos, Alberto Lorenz, Luis Rodrigo, Manuel Escobar, María Dela, Alberto Mendoza, José Luis De Sanctis, Lalo Sorbelini y Rodolfo Beutel forman parte del patrimonio afectivo de la institución. Todos ellos contribuyeron, desde distintos lugares y épocas, a sostener y engrandecer a Pucará.

Del mismo modo, resulta imprescindible reconocer la labor de entrenadores y profesores que dejaron una huella imborrable: Hernán Rampazzo, "Chiche" Schemberger, Mariano Bonzzi, Oscar Brigada, Mario Ortega, Raúl Della Crocce, entre tantos otros que dedicaron tiempo, esfuerzo y conocimientos para formar deportistas y, fundamentalmente, buenas personas.
A 75 años de aquel sueño nacido en Guadalupe, el Club Pucará continúa escribiendo su historia. Una historia construida con sacrificio, identidad barrial y pasión por el deporte. La historia de un verdadero gigante social del fútbol santafesino, el eterno "Cacique" de barrio Transporte.









