- En este mes, nuestro gobierno se caracterizó por haber cumplido con el contrato electoral en lo que fueron los tres ejes centrales de nuestro campaña: seguridad y justicia; educación; y producción y trabajo. Cuando hablábamos de seguridad y justicia dijimos que íbamos a enviar un paquete de leyes, entre otras vinculadas al Ministerio Público de la Acusación (MPA). Para lograr la concreción de estos proyectos dijimos que íbamos a usar el diálogo y el consenso, pero con plazos, porque entendemos que no se puede estar en un debate eterno. Sí dialogar, sí buscar consensos. La sociedad demanda cambios, nos votó para llevar adelante cambios, para que vayamos fuertemente, en el caso de seguridad y justicia contra el delito, que recuperemos la paz, que la libertad de las personas sea garantizada, que la calle sea ese lugar donde las personas de bien se puedan movilizar, desempeñar y transitar libremente y no vivir un estado de temor. Hoy la inseguridad no es una sensación, es un dato de la realidad, paraliza a las personas. Desde el primer día comenzamos los diálogos con todos los partidos y los representantes políticos de nuestro frente Unidos de ambas cámaras. También tuvimos diálogo con todos los partidos de la oposición de ambas cámaras. Fuimos escuchando tanto la propuesta que podrían hacer los legisladores de nuestro espacio político como los de otros espacios, por eso se logró que la mayoría de las leyes en la Cámara de Senadores salieran por unanimidad y en Cámara de Diputados hubo proyectos con 47 votos, con 46, etc y en algún caso con menos votos pero tampoco tuvo votos en contra en cantidad, porque hubo abstenciones, pero no es que hubieron propuestas alternativas o votaciones equilibradas. Esto le da una gran legitimidad al proceso de cambio que llevamos adelante. Demuestra que la relación con el Poder Legislativo es muy buena; Unidos es un equipo donde hay distintas funciones, distintos roles. Estamos en el Ejecutivo y tenemos nuestras dos mayorías en las cámaras pero somos un equipo.