En su segundo día en la Argentina, Kristalina Georgieva cambiará los despachos porteños por el suelo neuquino donde el Gobierno tiene enterrados los dólares para sostener el programa económico.
Ver para creer: Georgieva pisa Vaca Muerta, la tierra de los dólares prometidos
La directora gerente del FMI viajará este martes a Neuquén para recorrer Loma Campana junto a Luis Caputo y Horacio Marín. El Gobierno buscará mostrarle en el terreno el sector que promete abastecer de divisas al Banco Central, sostener el pago de la deuda y convertirse en el principal motor de la economía argentina.

La directora gerente del Fondo Monetario Internacional viajará este martes a Vaca Muerta, en una recorrida inédita para una máxima autoridad del organismo. El destino será Loma Campana, el bloque donde comenzó el desarrollo masivo del petróleo no convencional mediante la asociación entre YPF y Chevron.

La llevarán el ministro de Economía, Luis Caputo, y el presidente de YPF, Horacio Marín. Una vez allí, le presentarán a empresarios, trabajadores y representantes sindicales del sector que la administración de Javier Milei exhibe como el sostén exportador de los próximos años.
No será una visita turística. Después de respaldar el rumbo económico y asegurar que no le preocupa la capacidad argentina para afrontar sus compromisos, la titular del Fondo irá a ver con sus propios ojos la fuente de las prometidas divisas.
Garantía bajo tierra
“Argentina tiene un diferencial y es que tiene seguridad energética”, afirmó Georgieva este lunes en la conferencia junto a Caputo, durante su primera jornada en Buenos Aires.
La frase anticipó el sentido político de la excursión. Vaca Muerta produce actualmente alrededor del 67% del petróleo y el 60% del gas natural del país, con una extracción que se aproxima a los 900.000 barriles diarios de crudo y a los 160 millones de metros cúbicos de gas.
El sector viene rompiendo récords de producción y las proyecciones apuntan a superar a fines de este año el millón de barriles diarios y alcanzar 1,5 millones hacia 2030. Los especialistas estiman que, para entonces, podría generar ingresos anuales por al menos US$21.600 millones.

Esto es el pilar de la arquitectura que el Gobierno presenta ante el Fondo como garantía de éxito y que le permitirá más exportaciones energéticas, menos importaciones de gas durante el invierno, recorte de subsidios energéticos y una acumulación sostenida de reservas.
Georgieva lo dejó planteado antes de viajar a Neuquén. “No me preocupa que la Argentina no tenga el dinero para pagar”, sostuvo durante la conferencia; con una recomendación expresa mirando al titular del Banco Central, Santiago Bausili: “Sigan comprando, sigan comprando”.

Según dijo la titular del FMI, el BCRA ya adquirió US$13.000 millones durante el año y sobrecumplió la meta prevista en el acuerdo. Esa mejora le permitió afirmar que el país no debería necesitar nuevos fondos del organismo para afrontar los vencimientos de 2027.
Muestra de fe
La visita a Vaca Muerta completa un recorrido de fuerte contenido político. Además del equipo económico, fue recibida por el propio Milei en la Casa Rosada y participó de una reunión de gabinete ampliado, un hecho sin antecedentes para una máxima autoridad del Fondo.
Georgieva destacó al culminar el primer día que “todos los indicadores muestran una escena más saludable” que la encontrada en diciembre de 2023. Elogió la reducción de la inflación, el paso del déficit al superávit primario, la recuperación de la actividad y el volumen de proyectos incorporados al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones. “La transformación es difícil, pero cuando tiene éxito genera confianza”, aseguró la búlgara.

Con el viaje al sur del país buscará pasar del respaldo macroeconómico a dar fe de la nueva "fábrica de dólares" que la Argentina desarrolla más allá del campo; cuya promesa exportadora todavía requiere de convencer a los mercados para captar el financiamiento voluminoso y constante que necesita para completar el desarrollo de proyectos de infraestructura.

La visita ocurre, además, con indicadores midiendo una economía partida. La energía, la minería y el agro concentran el crecimiento y la generación de dólares, pero la industria, el comercio y el consumo continúan debilitados. El EMAE de mayo mostró una caída del 0,5% acumulando el segundo retroceso consecutivo, mientras el consumo masivo sigue estancado y la generación de puestos de trabajo formales no logra reponerse.
Georgieva reconoció esa tensión. Puso el foco en las pymes, recordando que “son las que generan la mayoría de los empleos” y consideró “preocupante” el aumento de la informalidad laboral. También pidió ampliar el crédito para "las familias argentinas" argumentando que la mejora no debe quedar limitada únicamente a los sectores exportadores.










