El gobierno nacional tomó por estos días dos medidas, una coyuntural y otra estructural, que pesarán en la economía del país para cuando se inicie el frío. Por una parte, se otorgaron amplias facultades al ministro de Economía, Luis Caputo, para que imponga un recargo al ítem que pagan todos los usuarios del gas natural por redes para solventar (con un subsidio cruzado) los beneficios que reciben los hogares de la denominada "Zona Fría", que parte en dos a la Provincia de Santa Fe y excluye a la región de la ciudad capital, aunque incluye a Rosario.
Nación estudia aumentos ante la falta de gas argentino durante los meses de invierno
Dos medidas actuales serán relevantes para cuando llegue el pico de demanda estacional. Por el atraso en gasoductos aún el país no cubre todas sus necesidades con la producción de Vaca Muerta.

Por otra, se postergó la apertura de sobre para una muy novedosa licitación que de tener éxito agregará un intermediario privado para la compra de cargamentos de Gas Natural Licuado (GNL), que el país necesita importar pese a sus enormes revesas en Vaca Muerta durante los meses de invierno.
Es ante el pico estacional que demanda calefaccionar los hogares que resulta insuficiente la capacidad de los gasoductos con que cuenta la Argentina. Hay gas disponible del subsuelo, mucho más barato que el GNL importado (y atado a los vaivenes del precio internacional de los combustibles fósiles), pero es todavía imprescindible comprar en el exterior esos cargamentos porque el atraso en la inversión en el transporte de gas.

En ese contexto, la guerra en Medio Oriente crea dudas respecto de los precios que deberá pagar la Argentina para cubrir sus necesidades durante junio, julio y agosto. Y la temperatura será clave. Por ahora, tal como se ha informado en El Litoral son favorables los informes elaborados por el Servicio Meteorológico Nacional para los meses de abril, mayo e incluso junio. El organismo que por estos días es noticia por sufrir 240 despidos ha previsto temperaturas promedio superiores a los valores históricos en toda la franja central del país, donde se ubican los centros urbanos más importantes.
Se trata del Fondo Fiduciario para Subsidios de Consumos Residenciales de Gas (Artículo 75 Ley 25.565) que financia compensaciones tarifarias en zonas frías de la Patagonia, Mendoza, parte del Noroeste argentino y ciertas regiones de las provincias de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe.
Coyuntura y estructura
Con la medida de coyuntura el ministro podrá subir en hasta en un 50% el recargo que pagan todos los usuarios para subsidiar el gas en la zona fría, algo que ya está previsto en la legislación pero que ahora el presidente Javier Milei deja expresamente en manos de Caputo.

Con otra decisión, una reforma de fondo, se recurrirá por primera vez a un agente comercializador para intermediar entre el mercado mundial del GNL y el abastecimiento al sistema de gas. Ese trabajo que hasta el invierno de 2025 realizó el Estado, por medio de Enarsa, ahora es objeto de una licitación. Los sobres de los oferentes debieron conocerse el 5 del corriente mes, pero hubo una prórroga hasta el 28 de abril. En ese sentido, el sitio Energía Estratégica cita declaraciones de empresarios del sector e información propia para sostener que hay marcado interés en participar por parte de grupos internacionales (se anotaron Naturgy y Trafigura) pero también dudas frente a los precios volátiles propios del conflicto bélico.
El dato alentador para la Argentina es que gracias a desarrollos aún incompletos en materia de gasoductos ha logrado utilizar menos gas importado y más del que proviene de Vaca Muerta. En 2021 el país debió comprar las cargas de 51 barcos (2.884,8 millones de dólares). Hoy se estima que bastarán con 14 ya que en 2025 fueron necesarios 27 gracias a los avances en transporte.

¿Se "quemará" el superávit de marzo?
La Argentina tiene por fin un dato más que positivo: llegó a 1.090 millones de dólares el superávit en su balanza comercial energética solo si se considera el mes de marzo. Ese valor es similar a los 1.400 millones de dólares que se teme que tendrá que abonar el país cuando sean necesarios los buques gaseros con GNL.











