“Tenemos que cuidar a la población y la producción”, dijo el gobernador de Santa Fe Maximiliano Pullaro al final de una pormenorizada descripción de las acciones que se vienen desarrollando ante la inminencia del fenómeno El Niño, que se espera para la primavera-verano.
“Tenemos que trabajar en conjunto”: Santa Fe detalló a intendentes las acciones ante el pronóstico de El Niño
En Rosario, referentes de distintas áreas de gobierno expusieron detalles de las obras realizadas y por hacer. Medidas físicas y no estructurales. La clave en la coordinación. Habrá un encuentro similar el jueves en la capital santafesina para el centro-norte.

Fue en la ciudad de Rosario, ante intendentes, presidentes comunales, integrantes del gabinete provincial, bomberos, ex combatientes de Malvinas, representantes de la producción y de distintos espacios de la comunidad. Al fin y al cabo, si el pronóstico de El Niño con lluvias copiosas y anegamientos, se cumple, los efectos se sentirán a todo nivel.
“Estamos llegando bien preparados para lo que va a venir pero la coordinación estratégica es fundamental”, dijo el mandatario provincial luego de que integrantes de su equipo detallaran las acciones desarrolladas hasta el momento. Solo en obras se invirtieron 75 mil millones de pesos.

A esto se sumarán 10 mil millones más para tener recursos líquidos que permitan atender una emergencia inmediata.
Varias consignas atravesaron la presentación: “La coordinación es indispensable”, “ninguna obra hídrica es infalible”, y “la prevención comienza en época de sequía”. En ese marco se consignaron los trabajos planificados y realizados desde diciembre de 2023.
Y ahora, con la “ventana” que concede el pronóstico hasta septiembre, el objetivo es acelerar a fondo para concluir lo que falta, pero también interpelar a los responsables de cada localidad para que realicen las tareas necesarias en su propio territorio (podas, limpiezas de zanjas, etc).

En detalle
Por el escenario de la sala Lavardén pasaron, además del gobernador, el ministro de Gobierno Fabián Bastia, presidente del Comité interministerial operativo de emergencias; el secretario de Protección Civil, Marcos Escajadillo; la ministra de Igualdad y Desarrollo Humano, Victoria Tejeda; el ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico; el secretario de Asuntos Hídricos, Nicolás Mijich, y el secretario de Agricultura y Ganadería, Ignacio Mántaras.
En el auditorio se encontraba buena parte del gabinete provincial, junto a la presidenta de la cámara de Diputadas y Diputados Clara García, legisladores santafesinos, fuerzas de seguridad pronviciales y nacionales y entidades de la producción.
Vrginia Coudannes, vocera de la gobernación, ofició de moderadora de la jornada que arrancó con Escajadillo explicando en simples palabras qué es el Fenómeno de El Niño que se espera para 2026/2027.
"Es un fenómeno climático, cíclico, que ocurre por el aumento de temperaturas del Pacifico sobre las costas de Ecuador y Perú, y deriva en tormentas intensas, precipitaciones prolongadas y crecimiento de los ríos”, por lo cual será visible en las costas provinciales.

Además de explicar el trabajo coordinado que se desarrolla con distintos organismos, como el Servicio Meteorológico Nacional, lo que anticipa un posible período de “tranquilidad” hasta septiembre, que de todos modos es un “pronóstico, no una certeza”.
Santa Fe tiene una larga historia con El Niño y en el período 2015/2016 “18 de los 19 departamentos de la provincia estuvieron en emergencia hídrica”.
Precisamente, “el manejo de la emergencia no se improvisa, tiene que ser organizado con las juntas locales de protección civil para saber qué puede pasar en cada sitio y si estamos preparados para afrontarlo”, dijo el experto.
Por eso, insistió, “la coordinación y el diálogo con claves”.

La producción afectada
A su turno, Mántaras dejó en claro que si el fenómeno se produce “le va a pegar al campo”, por lo que se requiere de planificación y acción conjunta para mitigar sus efectos.
Con “avisos” de El Niño como hubo en marzo-abril que se manifestaron con lluvias copiosas en algunas zonas de la provincia, el funcionario recordó que actualmente hay 19 distritos en emergencia agropecuaria hasta el 30 de septiembre.
Luego de detallar las herramientas que están a disposición para productores, recordó que hay recomendaciones para actividades como ganadería, (El Niño va a tener efecto en el período en que la vacas estén pariendo), lechería (el barro es el peor enemigo para el tambo), apicultura (para reubicar las colmenas), agricultura extensiva (elección de lotes, selección de cultivos, ubicación de silobolsas) e intensiva (hay tres distritos en emergencia por horticultura).
También se hizo hincapié en la importancia de avanzar en el plan de caminos productivos que ya registra una inversión de casi 19 millones de pesos en dos años y caminos sustentables.
Tejeda, por su parte, llevó tranquilidad y dijo que la provincia cuenta con el stock necesario para enfrentar una emergencia desde el segundo nivel. Pero son los gobernantes locales “los que conocen su territorio, las instituciones, las familias y la cotidianeidad de su población”.
“La población necesita que estemos cerca, que estemos tranquilos, que podamos escuchar y acompañar”, dijo la funcionaria en tanto confió que estos próximos meses sirvan para articular y planifcar en conjunto las actividades necesarias para ahcer frente a la contingencia.

Anticipación
Enrico fue el encargado de detallar las obras realizadas en el marco del plan de mitigación ante el fenómeno de El Niño por más de 75 mil millones de pesos, que incluye intervenciones en la red hidrológica, canales troncales, secundarios y de cuarto nivel.
Definidas las unidades de almacenamiento de agua (Tostado, Reconquista, Rafaela, Rosario, Santa Fe y Venado Tuerto), señaló que desde diciembre de 2023 se empezó a planificar un plan para mejorar los drenajes
“De los 10 mil kilómetros que comprende la red total que tenemos que atender para 2027, el objetivo es llegar a esa fecha a 7.000”, de manera simultánea, es decir, con trabajos en el norte, centro y sur.
Para ello se invirtieron 4600 millones de pesos en zona norte; 5.075 millones en el centro y 4.826 millones en la zona sur.
Son 100 localidades con riesgo hídrico en las que se estableció que se debían hacer obras; “En 83 ya se hizo alguna o se está haciendo, y en las 17 restantes existen proyectos”.
En ese punto, destacó la defensa Los Amores, la defensa San Javier, Melincué y Cascada Saladillo (que Nación dejó de financiar) y 29 convenos firmados con comités de cuenca, “brazo fundamental del despliegue del Estado en el territorio”, además de 51 convenios con municipalidades y comunas.
De los ATN recibidos de Nación, se invirtieron 2933 millones en obras públicas, y se compró maquinaria (6 retroexcavadoras, un camión topador y un camión tractor) por 2 mil millones de pesos.
También hay acciones no estructurales, “invisibles y de coordinación” a las que se refirió Mijich. Son el Plan hídrico provincial que está en etapa de construcción; jornadas para identificar fortalezas y debilidades; manual de contigencia; fortalecimiento de la unidad de atención sobre canales clandestinos y mejora en el sistema de alerta temprana con 54 estaciones en funcionamiento, además de 20 mil millones en mejoramiento de caminos.
A todas estas acciones específicas para la provincia se suma el convenio firmado con Santiago del Estero y Chaco “para tener una mirada estratégica sobre las precipitaciones y la llegada de más agua a Snta Fe, y próximamente se hará lo mismo con Córdoba.
“Hay un plan estratégico para que el impacto de este pronóstico cause el menor daño posible. Pero cada uno tiene que poner su grano de arena”, dijo Pullaro a las autoridades locales presentes, a las que les pidió que inviertan lo necesario en acciones de prevención, como poda y limpieza de canales.
“Cuenten con el gobierno provincial, vamos a estar preparados, estamos llegando bien para lo que va a venir, pero la coordinación estratégica es fundamental”, cerró el mandatario santafesino.










