La provincia de Santa Fe concretó este martes la apertura de sobres de una licitación clave para el mantenimiento de su red vial, en una jornada que combinó volumen de inversión, definiciones técnicas y un fuerte posicionamiento político frente al Gobierno nacional.
Santa Fe abrió sobres para reparar rutas y reclamó a Nación por el abandono de obras
Con más de 30 ofertas, la provincia avanzó con un plan vial millonario y lanzó críticas a Nación por el freno en obras clave.

Con un presupuesto que supera los 50.000 millones de pesos, el acto se realizó en la Sala Auditorio de Casa de Gobierno y marcó el inicio de un esquema de intervención sobre más de 4.600 kilómetros de rutas provinciales. La convocatoria reunió más de 30 ofertas de empresas interesadas en ejecutar los trabajos.
En ese marco, el ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, no solo destacó la magnitud del plan sino que también apuntó directamente contra la Nación por la falta de financiamiento en obras en curso.
“Es una noticia importante que queremos que la sociedad santafesina lo sepa, pero también que lo sepa el Gobierno nacional”, afirmó. Y agregó: “La provincia está invirtiendo más de 50.000 millones de pesos este año en reparación de rutas, mientras vemos abandono en otras áreas que no dependen de nosotros”.

El funcionario puso el foco en la paralización de proyectos clave como las plantas potabilizadoras de Santa Fe y Rosario. Según explicó, las obras se encuentran frenadas por la falta de pago de certificados por parte de Nación, lo que genera un impacto directo en empresas y trabajadores.
“Cuando el Estado no paga, la obra se detiene. Las empresas tienen obreros, seguros, gastos. Si no cobran, no pueden sostener nada. Eso es lo que está pasando”, señaló.
Además, Enrico remarcó que el Gobierno nacional mantiene apenas dos obras activas en la provincia y que ambas presentan dificultades. “No hacen viviendas, no mantienen rutas y tampoco sostienen las pocas obras que tienen”, lanzó, en uno de los pasajes más duros de su intervención.

En ese contexto, desde la gestión que encabeza Maximiliano Pullaro buscaron diferenciar el modelo provincial, destacando el cumplimiento en los pagos y la continuidad de la obra pública. “Cuando hay orden y transparencia, la obra se puede hacer”, planteó el ministro.
Un esquema de trabajo por zonas y con múltiples frentes
El plan presentado divide la red vial provincial en seis zonas operativas, cada una con su respectiva licitación. En cada área se desplegarán dos frentes de trabajo, lo que permitirá contar con 12 equipos interviniendo en simultáneo en distintos puntos del territorio.
“Es un plan abarcativo y sistémico. Estamos hablando de intervenir rutas en toda la provincia, desde el norte profundo hasta el sur”, explicó Enrico, quien detalló que los trabajos se extenderán desde Florencia y Tostado hasta Rufino y Diego de Alvear.
El administrador de la Dirección Provincial de Vialidad, Pablo Seghezzo, fue el encargado de brindar las precisiones técnicas del programa y profundizar sobre los criterios de intervención.
“Primero hay que decir que esto no es repavimentación. Esto es bacheo, mantenimiento. Si hiciéramos repavimentación podríamos intervenir apenas una pequeña parte de los 4.600 kilómetros. Así podemos llegar a muchas más rutas”, explicó.

Seghezzo indicó que la planificación se realizó en base a dos variables principales: el estado de las rutas y la transitabilidad. “Se empieza por las que están en peor estado y tienen mayor circulación, especialmente de camiones”, señaló.
Entre los corredores incluidos mencionó rutas clave como la 1, la 2, la 13, la 40, la 91 y la 92, además de múltiples tramos secundarios distribuidos en departamentos como Vera, General Obligado, San Cristóbal, Castellanos, San Javier y Rosario.
El funcionario también destacó el trabajo previo en sellado de fisuras como una estrategia preventiva. “Hemos hecho cientos de kilómetros sellando fisuras. Eso evita que entre el agua y se formen baches. Ahora estamos atacando los baches que ya existen”, explicó.
Pago, competencia y expectativas de ejecución
Otro de los puntos que resaltaron los funcionarios fue el nivel de participación empresarial. La presentación de más de 30 ofertas fue interpretada como una señal de confianza en el esquema de pago provincial.
“Hoy el sistema de pago de la provincia es de los más prolijos que hemos visto. Eso genera competencia y hace que vengan empresas incluso de otras provincias”, afirmó Seghezzo.

En la misma línea, Enrico subrayó que la transparencia en los procesos licitatorios y el cumplimiento en los plazos de pago son claves para sostener la obra pública. “Es mentira que la plata no alcanza. Cuando no se roba y se administra bien, las obras se hacen”, sostuvo.
El cronograma prevé que, tras la apertura de sobres y el proceso de adjudicación, los trabajos comiencen en un plazo estimado de entre 60 y 90 días. En ese momento, las máquinas comenzarán a desplegarse en los distintos frentes definidos.
Desde el Gobierno provincial aseguran que el impacto será inmediato en términos de transitabilidad, especialmente en corredores productivos donde el deterioro de la calzada genera complicaciones logísticas.
El plan de reparación de rutas se consolida así como una de las principales apuestas de la gestión provincial, no solo por el volumen de inversión sino también por su alcance territorial y su peso político en el actual contexto.











