La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) dispuso la prohibición de comercialización, uso y distribución de diversos productos capilares y médicos tras detectar que se vendían sin autorización sanitaria.
La medida alcanza a cosméticos sin registro sanitario y a hilos de sutura odontológicos que no cuentan con habilitación. Advierten posibles efectos adversos y alertan sobre la venta online en todo el país.

La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) dispuso la prohibición de comercialización, uso y distribución de diversos productos capilares y médicos tras detectar que se vendían sin autorización sanitaria.
Las medidas fueron publicadas en el Boletín Oficial y apuntan a proteger a los consumidores frente a posibles riesgos para la salud.
Las disposiciones alcanzan a artículos de estética capilar y a insumos utilizados en odontología que no cuentan con registro ante el organismo regulador, lo que impide garantizar su seguridad, eficacia o procedencia.
Entre los productos prohibidos se encuentran cosméticos de las marcas Silkdrop y Good Hair, utilizados para alisados y tratamientos capilares. Según el organismo, estos artículos se comercializaban sin inscripción sanitaria y eran ofrecidos en plataformas digitales con envíos a todo el país.
En el caso de Silkdrop, se detectaron distintos tratamientos como alisados, keratinas y botox capilar sin datos de registro ni información del fabricante en el rotulado. Tras consultar las bases oficiales, la ANMAT confirmó que no existían productos inscriptos con esas características.
Una situación similar se verificó con los productos de la marca Good Hair, que incluían plastificados, lifting capilar, shock de keratina y recomponedores moleculares, entre otros. Todos se vendían sin habilitación sanitaria, lo que los convierte en productos ilegítimos.
El principal riesgo señalado por el organismo es que algunos alisadores podrían contener formol (formaldehído) como activo alisante, una sustancia no autorizada para este uso. La exposición a vapores de formol puede provocar irritaciones en piel, ojos y vías respiratorias, además de efectos más graves ante exposiciones prolongadas.
Según se indicó, el contacto agudo con estos compuestos puede generar ardor, picazón, lagrimeo o tos, mientras que la exposición crónica se asocia a dermatitis alérgicas y mayor riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer.
Ante este escenario, la ANMAT resolvió prohibir el uso, la publicidad y la distribución de estos productos en todo el territorio nacional, incluyendo su venta online.
Las medidas también alcanzan a un producto de uso odontológico: un hilo de sutura comercializado como “Farmadental”. La investigación se inició tras inspecciones en centros odontológicos y empresas vinculadas a la cadena de distribución.
Durante los controles, los inspectores detectaron unidades sin datos de lote, fecha de fabricación, vencimiento o registros sanitarios. En algunos casos, incluso se identificaron versiones falsificadas del producto.
Si bien la empresa fabricante contaba con habilitación general, el hilo en cuestión no estaba inscripto en el Registro Nacional de Productores y Productos de Tecnología Médica. Por lo tanto, no había garantías sobre su calidad ni su seguridad para uso sanitario.
También se verificó que parte de la mercadería provenía de proveedores no convencionales y que el material utilizado incluía hilo de algodón adquirido a granel, sin información sobre su vigencia o condiciones de almacenamiento.
Frente a estas irregularidades, el organismo dispuso la prohibición del uso y comercialización del producto hasta que obtenga las autorizaciones correspondientes.




