Con la llegada de los cambios de temperatura y las variaciones climáticas propias de esta época del año, los especialistas alertan sobre un escenario en el que coinciden varios factores: el incremento de las infecciones respiratorias, la exposición a alérgenos dentro de los hogares y la dificultad para diferenciar los síntomas de una alergia de los de una enfermedad viral.
Cambios de temperatura: un especialista explicó cómo diferenciar alergias e infecciones respiratorias
El médico Martín Maillo analizó el aumento de consultas durante esta época del año y brindó recomendaciones para cuidar la salud, evitar complicaciones y reconocer cuándo es necesario consultar.

En este marco, el médico especialista, Dr. Martín Maillo (MP 3635), explicó que esta etapa del año suele estar marcada por la combinación de distintas situaciones que favorecen la aparición de consultas respiratorias.

Según el profesional, además de los factores ambientales, las infecciones virales tienen un rol central en el aumento de los cuadros respiratorios y agregó que las personas con alergias pueden verse más afectadas porque pasan más tiempo dentro de sus viviendas, donde permanecen expuestas a desencadenantes habituales.
Cambios climáticos
Durante esta etapa del año, uno de los principales desafíos para los pacientes y profesionales de la salud es distinguir entre una alergia y una infección respiratoria.
El especialista explicó que ambos cuadros pueden compartir algunos síntomas, pero existen señales que pueden indicar la presencia de una infección. “Lo primero que le preguntamos nosotros a un paciente es si además de haber tenido congestión, agregó síntomas que nosotros llamamos constitucionales: el decaimiento, la sensación de fiebre, la fiebre, ese tipo de síntomas”, detalló.
Para Maillo, la aparición de fiebre, cansancio intenso o la necesidad de permanecer en cama son indicadores que deben ser observados con atención. “La necesidad de cama es lo que habla de que puede haber un proceso no clásico de una alergia, sino algo que está emparentado, relacionado con una infección”, sostuvo.
El médico remarcó que las personas con factores de riesgo no deberían esperar a que los síntomas desaparezcan por sí solos. Pacientes con enfermedades respiratorias previas, problemas cardíacos u otras patologías importantes deben realizar una consulta temprana para evitar que un cuadro inicial pueda agravarse.
Síntomas similares
Las infecciones respiratorias continúan siendo uno de los principales motivos de consulta durante esta época del año. “Son las que sobrecargan las guardias, las consultas programadas y no programadas de consultorio externo y son por lejos las más frecuentes”, explicó Maillo.

Entre las enfermedades que generan mayor preocupación se encuentran la gripe, el COVID-19 y el virus sincicial respiratorio, tanto en niños como en adultos. Según detalló, estas infecciones pueden provocar neumonías causadas por el propio virus o descompensar enfermedades que ya estaban presentes.
En este sentido, mencionó casos de personas con asma, insuficiencia cardíaca, diabetes u otras patologías que pueden empeorar frente a una infección viral, destacando la importancia de utilizar las herramientas preventivas disponibles, especialmente la vacunación. En el caso de la gripe, recordó que la vacuna busca reducir las formas graves de la enfermedad y prevenir internaciones.
Medicación segura
El Dr. Maillo también analizó la decisión de habilitar la venta libre de determinados medicamentos, entre ellos algunos antialérgicos que anteriormente requerían receta médica.
Si bien aclaró que los cambios regulatorios forman parte de un proceso relacionado con la seguridad de los medicamentos, advirtió sobre algunos puntos que deben ser considerados. “Hay dos situaciones a tener en cuenta. Una, están al acceso de cualquier persona y muchas veces son más potentes que los que venían antes, y segundo pierden la cobertura de las obras sociales”, explicó.

El especialista señaló que los antialérgicos pueden utilizarse correctamente cuando existe una indicación adecuada. “Tomados en dosis normales, sin exagerar y para la indicación de que puede ser una congestión, una rinitis alérgica o un problema de piel, no hay ningún problema, se pueden utilizar”, afirmó.
Sin embargo, insistió en que es fundamental conocer las dosis y evitar el consumo sin orientación. En pacientes con enfermedades crónicas, como la rinitis alérgica, recomendó contar con un plan previamente indicado por un profesional para saber cómo actuar ante la aparición de síntomas.
Falta de aire
Uno de los síntomas que más preocupa a los especialistas es la falta de aire, especialmente cuando aparece en personas con enfermedades respiratorias crónicas.
Maillo explicó que muchas veces las personas se acostumbran a convivir con síntomas que aparecen lentamente y terminan interpretándolos como normales. “Los seres humanos nos adaptamos a lo crónico, a lo que se va dando de a poco. Entonces no nos adaptamos a los cambios bruscos”, señaló.
El problema, explicó, es que esa adaptación puede retrasar una consulta necesaria. “Muchas veces a las personas les falta el aire, se acostumbran y toman como normal, conviven con una situación que no está bien”, indicó.

En pacientes con asma, por ejemplo, advirtió que el uso frecuente de medicación para controlar episodios puede generar una falsa sensación de seguridad. “No es porque no supo manejarlo, es porque tenía un concepto equivocado y estaba adaptado a la forma de vivir que está mal”, explicó.
Medidas preventivas
Para reducir el impacto de las enfermedades respiratorias, el especialista destacó la importancia de combinar el cuidado individual con la responsabilidad colectiva.
Entre las principales recomendaciones mencionó mantener controladas las enfermedades crónicas, cumplir con los esquemas de vacunación correspondientes y sostener medidas simples de prevención.
Maillo recordó la importancia de ventilar los ambientes, mantener distancia cuando una persona está enferma y recuperar hábitos que fueron incorporados durante la pandemia. Asimismo, resaltó la importancia del lavado de manos y del cuidado hacia las personas más vulnerables. “Si uno está enfermo tiene que resguardar al otro”, sostuvo.
Hábitos saludables
Además de las medidas preventivas frente a virus y alergias, el especialista destacó el papel del deporte y la alimentación. “Está demostrado científicamente es que la actividad física mejora el sistema inmune de las personas que lo realizan de manera ordenada”, explicó.
Maillo aclaró que no se trata de realizar ejercicio de manera ocasional, sino de incorporarlo como una práctica habitual. “Estamos hablando de una actividad que según la Organización Mundial de la Salud debería ser entre 180 y 200 minutos a la semana, no una sola vez, sino de forma repartida”, indicó.
En el caso de los niños con asma, aseguró que la actividad física no debe evitarse si la enfermedad está controlada. Por el contrario, puede aportar beneficios siempre que se realice con los cuidados necesarios, como protegerse del frío, cambiar la ropa húmeda y cuidar las zonas más expuestas al enfriamiento.
También recomendó una alimentación variada y saludable. “Alimentarnos de la manera más saludable posible, más variada posible, incorporando vegetales, incorporando frutas, variando la alimentación”, aconsejó.
Finalmente, llamó a prestar atención a las señales del cuerpo y consultar ante cambios que no sean habituales. “Si tenemos un problema, tenerlo controlado. Si sentimos cosas que por ahí no son comunes, como por ejemplo sentirnos débiles, entender que podemos estar enfermándonos y empezar a cuidarnos”, concluyó.











