La escena se repite todos los días en redes sociales: cremas, sérums, máscaras faciales y tutoriales de cuidado de la piel acumulan millones de visualizaciones.
Melanoma: el cáncer de piel que más crece entre jóvenes y que muchos siguen ignorando
Aunque las rutinas de cuidados de la piel se volvieron tendencia entre adolescentes y adultos jóvenes, especialistas advierten que el protector solar sigue siendo el gran hábito olvidado. El melanoma aumenta en Argentina y preocupa el crecimiento de casos en menores de 30 años.

La Generación Z convirtió rutina de belleza en parte de su identidad. Sin embargo, detrás de esa tendencia aparece una contradicción que preocupa cada vez más a los médicos: mientras crece el interés por el cuidado estético de la piel, muchos jóvenes siguen descuidando el hábito más importante para prevenir el cáncer de piel, el uso diario de protector solar.
En el marco del Día Mundial del Melanoma, que se conmemora cada 23 de mayo, especialistas alertan sobre el aumento sostenido de este tipo de tumor en Argentina y en el mundo.
Aunque los avances médicos mejoraron notablemente los tratamientos y la sobrevida, el diagnóstico tardío continúa siendo uno de los principales problemas.

Ya no es una enfermedad de adultos
Durante años, el melanoma estuvo asociado principalmente a personas mayores. Hoy, los datos muestran un escenario muy distinto. Este cáncer de piel es uno de los que más crece entre jóvenes de entre 15 y 29 años.
En Argentina se diagnostican entre 1.500 y 2.000 nuevos casos por año, y el país se encuentra entre los de mayor incidencia de melanoma en jóvenes dentro de América Latina.
A nivel mundial, las cifras también generan preocupación. Cada año se detectan más de 330 mil nuevos casos y las proyecciones indican que podrían aumentar más del 50% hacia 2040.

Gran parte del problema está relacionado con la exposición solar acumulada y la falta de hábitos preventivos desde edades tempranas.
“El melanoma es uno de los pocos cánceres que podemos prevenir y detectar a tiempo con medidas simples como el uso de protector solar y los controles dermatológicos”, explicaron desde el Instituto Alexander Fleming.
Sin embargo, todavía persisten conductas de riesgo muy naturalizadas. El bronceado continúa asociado culturalmente con salud, vacaciones o estética, especialmente entre adolescentes y jóvenes adultos.
Muchos jóvenes invierten tiempo y dinero en productos cosméticos, pero no usan protector solar todos los días. Distintos estudios internacionales muestran que más del 60% admite olvidarse de aplicarlo de manera habitual.
Además, existe una falsa sensación de seguridad durante el otoño y el invierno. Aunque el calor disminuya, la radiación ultravioleta sigue impactando sobre la piel incluso en días nublados.

Una regla simple
Uno de los grandes desafíos del melanoma es que muchas veces comienza como un lunar aparentemente común. Por eso los dermatólogos insisten en la importancia del autoexamen y de prestar atención a cambios que pueden parecer mínimos.
La llamada regla “ABCDE” es hoy una de las herramientas más simples y efectivas para detectar señales de alarma.
La letra A refiere a la asimetría: cuando una mitad del lunar no coincide con la otra.
La B corresponde a bordes irregulares o poco definidos.
La C indica cambios o mezcla de colores.
La D alerta sobre diámetros mayores a 5 o 6 milímetros.
Y la E apunta a la evolución: cualquier cambio de tamaño, forma, relieve o color con el paso del tiempo.
También pueden aparecer otros síntomas como picazón, sangrado, costras, heridas que no cicatrizan o manchas nuevas.
Cuando el melanoma se detecta en etapas tempranas, las posibilidades de curación son muy altas. En cambio, si avanza hacia estadios metastásicos, el tratamiento se vuelve más complejo.

Tratamientos
Hasta hace algunos años, hablar de melanoma avanzado implicaba un pronóstico muy desfavorable. Hoy la situación cambió de manera significativa gracias a la inmunoterapia y a las terapias dirigidas.
Estos tratamientos lograron modificar la evolución de muchos pacientes y representan uno de los avances más importantes de la oncología moderna.
La inmunoterapia actúa estimulando al propio sistema inmune para que pueda reconocer y atacar las células tumorales. En paralelo, las terapias dirigidas bloquean alteraciones genéticas específicas que permiten el crecimiento del cáncer.
Los especialistas destacan que actualmente Argentina dispone de prácticamente todas las terapias modernas utilizadas en Europa y Estados Unidos.
“Lo que antes parecía imposible ahora forma parte de la práctica médica habitual”, destacaron desde el Instituto Alexander Fleming.

Uso del protector solar
A pesar de toda la información disponible, la prevención continúa siendo el punto más débil.
La fotoprotección diaria sigue siendo la herramienta más efectiva para reducir el riesgo de melanoma. Y eso no significa únicamente usar protector en verano o durante las vacaciones.
La recomendación actual es utilizar protector solar FPS 50 o superior todos los días, incluso cuando está nublado o hace frío. También se aconseja evitar la exposición entre las 11 y las 16 horas, usar gorros, anteojos con filtro UV y evitar las camas solares.
Otro punto fundamental es realizar controles dermatológicos anuales, especialmente en personas con piel clara, antecedentes familiares, muchos lunares o antecedentes de quemaduras solares en la infancia.
Porque el melanoma puede aparecer en cualquier parte del cuerpo, incluso en zonas poco visibles como plantas de los pies, uñas o cuero cabelludo.









