Froilán Díaz, con apenas 19 años, se fue con su madre con destino a Ecuador con su bolso lleno de ilusiones. Es que el arquerito tatengue, que en su momento firmó el contrato profesional más joven de la historia en López y Planes, tendrá la gran chance de ser titular en un club muy grande que está hundido en la categoría de ascenso en la mitad del mundo: el Deportivo Quito.


































