El resultado habla por sí mismo pero el trámite es todavía más contundente. Puede ser que el 4-1 definitivo le quede grande al partido y quien quiera ampararse en el viejo reparo de que “ellos llegaron cuatro veces y nos hicieron cuatro goles” estará en todo su derecho de hacerlo. Sin embargo, también es justo marcar que el resultado definitivo termina siendo una radiografía de las enormes falencias defensivas que tuvo Unión en su última presentación del año.

































