Más allá de las banderas y también de la reacción de los hinchas y los insultos a los dirigentes, Unión necesita calma, reflexión y ver más allá de un ocasional resultado deportivo. Seguramente, si el equipo hubiese ganado este partido ante los santiagueños, la reacción habría sido otra; o por lo menos, no hubiese sido la misma de lo que fue.

































