¿Qué lugar ocupa el vecino corriente y de a pie en la Santa Fe del futuro, la cual ya proyecta el diseño y redacción de su Carta Orgánica en el marco de la autonomía municipal, facultad conferida tras las Reforma de la Constitución Provincial de 2025? ¿Qué centralidad tendría ese sujeto social para tomar las riendas del destino de su propia ciudad?
Cómo diseñar una Carta Orgánica de Santa Fe con la comunidad activa para decidir el destino de su ciudad
Un nuevo conversatorio convocó a vecinalistas y referentes de ONGs. El eje fue la participación ciudadana como un aporte en la toma de decisiones que sumen al bien común. Achicar las brechas generacionales y más involucramiento, claves.

Y en este sentido, ¿qué preponderancia tendría la participación ciudadana como un insumo que puede contribuir a la toma de decisiones acertadas por parte de un Estado Municipal, decisiones que mejoren la calidad de vida de un barrio? ¿Cómo un vecino puede ayudar a erradicar un microbasural, a mejorar la seguridad en su cuadra, etcétera?

Estos interrogantes fueron los disparadores de un nuevo conversatorio realizado en el Concejo de Santa Fe, en el marco del programa “Autonomía SF”, una instancia de encuentros e intercambios de distintos actores sociales, académicos y técnicos, etcétera.
Todos esos aportes de estos conversatorios se volcarán en un documento que será una suerte de base -se entregará al municipio- para la redacción de la Carta Orgánica de la ciudad capital, la Carta Magna local que marcará el Norte de la ciudad de aquí a los próximos 50 años, previa elección de una convención estatuyente.
La juventud, un motor
En el primer bloque de las exposiciones, participaron dos conocidos vecinalistas de la ciudad: Giuliano Tano, de la vecinal Mariano Comas, quien abordó los “Nuevos liderazgos para las instituciones: cómo transformar la participación ciudadana”.
También disertó Susana Spizzamiglio, presidenta de la vecinal Fomento 9 de Julio e integrante de la Red de Vecinales por la Seguridad y el Desarrollo Humano, sobre “Cambiar para mejorar: vecinales, objeto y territorialidad”.

El referente de barrio Mariano Comas enfatizó que hay una brecha que es intergeneracional, y que debe tenerse en cuenta: “Lo más importante sería, en el marco de la autonomía, poder unir las generaciones que tal vez comparten las mismas necesidades, pero que tienen ganas de ser parte de las soluciones”, agregó Tano.
Pero la herramienta por excelencia que refleja la participación ciudadana es el voto universal, secreto y obligatorio. Recientemente se modificó el Código Electoral, “donde se respalda y reconoce efectivamente el derecho al voto a los jóvenes de 16 años. Cómo queremos que sean esos mecanismos es la pregunta que deberíamos intentar responder”.

Más allá del método de participación ciudadana, de si hablamos de una iniciativa o una consulta popular -por caso-, esa instancia “debe considerar un mecanismo real y efectivo para la comunidad”, agregó el vecinalista.
El gran desafío va a ser ver “cómo llegamos entre todos con este ‘motor’, ese impulso que son las juventudes, no tanto como destinatarios de programas, sino como protagonistas. Los jóvenes deben ser los protagonistas de este presente para un futuro deseado”, enfatizó Tano.

Participar es involucrarse, interesarse, mirar al otro, “y eso se hace en comunidad”, expresó. Desde esta premisa fundamental, invitó a pensar y trabajar en que esas brechas que separan a adultos de las nuevas generaciones se empiecen a achicar.
“Y esto es central para que los más jóvenes puedan tener más herramientas, aprendan de quienes ya tienen esa experiencia y conocimiento, y que de esta manera se genere una continuidad en la ciudad que queremos, que construyamos sin depender de que vengan y nos alienten, sino que el aliento salga de la propia comunidad”, definió.
Territorialidad más acotada
Por su parte, Spizzamiglio consideró que es necesario, de cara a la futura Carta Orgánica Municipal, “una mirada más amplia hacia los nuevos derechos en cuanto a los derechos de las personas dentro de sus jurisdicciones barriales”, declaró.

Aclaró su concepto: “Hay jurisdicciones que tienen alguna vecinal y que son enormes con relación a la multiplicidad de barrios que ellas mismas incorporan. Esto hace a una cuestión distrital, a la territorialidad y el funcionamiento de las mismas sería mejor si fueran más acotadas. ¿Cómo trabaja una vecinal sobre 20 ó 30 manzanas alrededor?”, interrogó.
“¿Quién se ve beneficiado cuando hay en una misma vecinal o en una misma jurisdicción de una vecinal hay cuatro o cinco barrios que están poblados por 20 mil o 30 mil personas? Creo que hay que hacer todo un reacomodamiento territorial, para que justamente los problemas vecinales tengan una solución atinada”, expresó la referente.

Spizzamiglio sugirió luego que habría que analizar una actualización y modernización de las ordenanzas que versan sobre los distritos y el alcance de las vecinales, ya que éstas son las primeras que escuchan de primera mano desde el más mínimo hasta el más complejo problema que tiene un ciudadano.
Seguridad, idas y vueltas
La referente de Fomento 9 de Julio recordó que la Red de Vecinales por Seguridad nació de una demanda: “Nació porque nos estaban matando a los vecinos todos los días. El Estado no actuaba, o actuaba a medias, o no tenía las fuerzas preparadas ni capacitadas, o quizá no tenía recursos económicos...”, contó.
“Esto empezó a cambiar cuando se creó la Guardia de Seguridad Institucional (GSI) y se instalaron las cámaras de videovigilancia que están en el centro de monitoreo municipal, que posteriormente después se derivaron en cámaras comunitarias y trabajo en los barrios. Ahí tuvimos una participación activa”, subrayó Spizzamiglio.

“Con todo -adujo-, logramos poner en agenda lo que los funcionarios antes no veían: la importancia de la seguridad pública para los vecinos. Eso no es otra cosa que participación ciudadana: empezamos a movilizar, a hacer encuestas en los barrios sobre esa problemática… Y la gente empezó a participar”, contó.
Por último, reflexionó: “Si no tenemos una mirada de base puesta en la experiencia que nos tocó pasar, en donde la seguridad es uno de los puntos centrales de la vida cotidiana, esto es vivir y caminar en paz, creo que no entenderemos la participación ciudadana”.
Declaraciones
“Participación ciudadana: vecinales y organizaciones sociales en la Santa Fe del futuro” fue el título de este nuevo conversatorio, como se dijo, previo a la redacción de la Carta Orgánica Municipal.

El presidente del Concejo, Sergio Basile, destacó el protagonismo de estas instituciones vecinales: “¿Quiénes mejor que los referentes de estas entidades para hablar de participación? Con mucho compromiso y liderazgo, escuchan al vecino y constituyen una voz fundamental para la futura Carta Orgánica”, valoró.
Asimismo, señaló que el objetivo es dar continuidad a un proceso de construcción colectiva: “No queremos empezar de cero, sino generar fases y etapas en las que ‘Autonomía Santa Fe’ vaya tomando valor como una agenda para pensar el futuro de la ciudad”.

El concejal Jorge Fernández sostuvo que el Concejo es “un espacio abierto que escucha permanentemente las demandas de los vecinos a través de distintos mecanismos de participación”. En esa línea, consideró que este encuentro representó una instancia fundamental para pensar la primera Carta Orgánica de la ciudad.
“Creemos que no se puede construir desde una mesa pequeña, ni siquiera desde el ámbito puramente representativo que es el Concejo, sino que debe ser un espacio amplio y participativo”, cerró el edil del PJ.













