“Gobernanza digital y autonomía municipal: claves para una Carta Orgánica del futuro”, se tituló un nuevo conversatorio organizado por el Concejo de Santa Fe, en el cual especialistas de la ciudad capital y de otras localidades del país dieron sus aportes sobre un tema que ocupa un lugar de preponderancia a nivel global: las nuevas tecnologías aplicadas en los gobiernos.
Cuáles son los desafíos de un gobierno digital de cara a la futura Carta Orgánica de Santa Fe
El uso ético de la IA, la protección de los datos sensibles de cada ciudadano, la trazabilidad de los algoritmos y los riesgos de descuidar la ciberseguridad, algunas de las claves para pensar en la próxima Constitución local.

El encuentro se enmarcó en el programa “Autonomía SF”, que llevan adelante el Legislativo y la Municipalidad. Cada conversatorio es una instancia donde la expertise dada los especialistas integrará un documento que servirá como fuente de consulta y base para la redacción de la Carta Orgánica local, en el marco de su autonomía municipal.
Es que las permanentes transformaciones en la esfera tecnológica, con la irrupción de la Inteligencia Artificial (IA), han puesto en tensión muchas de las supuestas certidumbres relacionadas con los límites del control humano sobre el desarrollo de sistemas informáticos.

Esto, entre muchas aristas que hacen a la gobernanza digital -como la protección de datos personalísimos; el acceso a servicios públicos desde una vía virtual segura; los trámites administrativos “desapelizados” y las posibles vulneraciones en materia de ciberseguridad, etcétera-, son temas que llevan a pensar con seriedad en la ciudad de aquí a 40 años.
Agenda transversal
La diputada provincial Gisel Mahmud (convencional constituyente de la Reforma de 2025) disertó sobre “Génesis, debates y habilitaciones del texto constitucional y la agenda digital”.
Esta agenda cruza todos los aspectos de la vida en pleno siglo XXI: “Las tecnologías son lugares de formación de opinión. Allí participamos de los asuntos públicos, del estudio, del empleo, etcétera. Es una dimensión más de nuestra vida. Pero así como nos facilita muchas cosas, también nos genera desafíos y tensiones nuevas”, advirtió.

“De pronto somos sociedades más vigiladas, donde a su vez hay mayores brechas digitales; es decir, quienes más entienden el mundo digital podrán acceder a mejores estudios o puestos de trabajo, y quienes no, quedarán marginados del sistema, en el presente y en el futuro”, dijo la diputada socialista.
La Constitución de 2025 plantea (en dos artículos) el derecho a la seguridad, la educación, la libertad, la privacidad y la intimidad, tanto en la vida física como en la vida digital. “También se alude a la protección de datos personales que hoy manejan y que así como éstos deben ser auditables, deben estar protegidos”, apuntó luego.
También mencionó la transparencia algorítmica. “Debe haber en cada instancia, en por ejemplo, un proceso de selección de personal o en un proceso judicial de familia, un ser humano que garantice la transparencia de los algoritmos que se utilicen para tomar decisiones que afectarán directamente a las personas”.

En el proceso de dictado de la Carta Orgánica, si los gobiernos deben ser capaces de ordenar la vida de las comunidades al ritmo de las transformaciones tecnológicas, que son vertiginosas, “el desafío estará en pensar y resolver cómo se ordenarán las instituciones gubernamentales, por qué principios se regirán”, resaltó Mahmud.
La legisladora puso el énfasis en un aspecto central: cómo usar las tecnologías para proteger los datos de la gente. “Para qué se van a usar esos datos, cómo se permitirán mecanismos de participación ciudadana, o un referéndum o una consulta pública, y ¿cómo haremos para que estas instancias sean transparentes y el municipio rinda cuentas?”, interrogó.
La agenda digital, que se cruza con la autonomía, “no debe sólo en quedar en una cuestión de modernización de la burocracia administrativa del Estado, sino que tendrá que ir más allá, y permitirnos definir en la Carta Orgánica cómo se protegerán los datos personales; cómo se van a recolectar, para qué se van a usar, cuál va a ser la seguridad que van a tener”, dijo.

“También, en cómo podremos hacer más accesibles los servicios públicos de forma digital sin eliminar las atenciones presenciales; cómo se harán procesos de participación ciudadana; y cómo el gobierno tendrá que rendir cuentas de sus actos públicos dentro de la esfera digital… Hay mucho en lo que trabajar”, enfatizó Mahmud.
Un caso comparado
La subsecretaria de Innovación de la Municipalidad de Escobar, Ana Carina Rodríguez, contó el caso de su localidad: “La interoperabilidad y la identidad digital son temas centrales. Hay que trabajar mucho en lo que tiene relación con la revisión de procesos, de procedimientos y la cooperación entre áreas y niveles de gobierno”.
La transparencia y la trazabilidad también son otros ejes fundamentales. “Es que la ciudadanía debe poder conocer los criterios de una decisión (política, administrativa, judicial, etcétera), seguir esa actuación y encontrar mecanismos de control y revisión que sean transparentes”, aludió.

Por otro lado, el uso responsable de la inteligencia artificial, una tecnología que vino a irrumpir en muchas maneras, “está atravesando no sólo la forma en que los gobiernos estamos incorporándola, sino también el trabajo, la educación. Es condición sine qua non ese uso ético y responsable”, pidió Rodríguez.
Ciberseguridad
“Gobernanza de datos y ciberseguridad municipal. Los desafíos de la implementación en la gestión local”, fue el nombre de la exposición a cargo de Maximiliano Macedo, Analista de Sistemas (CTO de AsegurarTe), perito informático y consultor en seguridad informática forense.
Desde su experiencia, dio ejemplos gráficos respecto del mal uso de las nuevas tecnologías. “La ciberseguridad debe saber de antemano cómo actuar el día en que alguien se metió al sistema de información municipal y borró una multa; o si alguien estafó y se robó la plata pública; o si ‘infectó’ el sitio oficial y no se pueden emitir las boletas”.

“Todos estos casos y muchísimos que digo son reales y sobre los cuales hemos trabajado”, contó. Luego dio una definición de ciberseguridad: “Es el esfuerzo que hace una institución (un municipio, una universidad, una empresa, etcétera) para proteger tres pilares fundamentales”.
“Esos pilares -prosiguió- son la confidencialidad, o quién accede a determinada información y quién la tiene que proteger para que no sea vista por terceros; la integridad, o quién modifica esa información, y la disponibilidad, es decir, que la información esté cuando se necesite”, definió el experto.

Entonces, frente a la futura redacción de la Carta Orgánica Municipal, “deberemos ser muy cuidadosos con éstos y muchos otros aspectos que hacen a la protección de los sistemas informáticos. Lamentablemente, con la IA, habrá ataques informáticos que estarán dirigidos -advirtió-. Ningún gobierno local quedará exento de este gran riesgo”.
Oportunidad histórica
“La reforma de la Constitución Provincial nos da una oportunidad histórica: redactar una Carta Orgánica propia que incorpore la agenda digital no como algo lejano, sino como parte del día a día de cada santafesino”, expresó el presidente del Concejo Municipal, Sergio Basile.
En esa línea, sostuvo que la gobernanza digital “puede parecer una cuestión técnica, pero implica, fundamentalmente, poner la tecnología al servicio de la ciudadanía”.

Como ejemplos, mencionó el uso de cámaras inteligentes y centros de monitoreo integrados para fortalecer la seguridad en los barrios; la posibilidad de realizar trámites desde el celular, sin necesidad de trasladarse de forma presencial a una oficina pública, y la protección de los datos personales frente a eventuales ciberataques.
“Antes, estos desafíos directamente no existían; hoy son vitales. No podemos planificar una ciudad con reglas del siglo pasado. Necesitamos que la tecnología sea la gran aliada de la gestión para transformar el territorio y simplificar la vida al ciudadano común”, concluyó Basile.











