Se las ve caminar elegantes, en bandada siempre, con un sentido de comunidad admirable. No molestan, no atacan; son algo asustadizas, eso sí. Al volar, los ejemplares de una de estas especies lo hacen en “V”, como si quisieran dejar a los seres terrestres un rastro aéreo que indica que allí están ellas. Que allí van, quién sabe hacia dónde.


































