Durante años, un grupo de investigadores e investigadoras del Conicet indagó qué impacto puede tener el cambio climático que enfrenta el mundo en su relación con la incidencia del dengue en el país. Es decir, cómo las transformaciones que están experimentando los patrones climáticos y meteorológicos afectarían la proliferación del aedes aegypti, mosquito vector de esa enfermedad.
































