De acuerdo al organismo, este año la producción mundial permanecería casi sin cambios, en torno a los 61,6 millones de toneladas. Sin embargo, nuevas caídas en la oferta de EE.UU. frente a un contexto de elevada tensión comercial, pueden leerse como factores alcistas para los valores de la carne, aunque en un escenario de fuerte volatilidad.


































