El mercado internacional de granos atraviesa una etapa de presión bajista, pero el complejo sojero argentino presenta una dinámica particular.
La demanda europea impulsa la harina de soja argentina y mejora los márgenes de molienda
El escenario mejora los márgenes de molienda y podría acelerar la originación de soja, mientras en Chicago pesan la política arancelaria de China, las buenas perspectivas productivas de Estados Unidos y las ventas de los fondos.

La harina de soja mantiene una demanda firme desde Europa y actualmente obtiene una prima cercana a US$6 por tonelada frente al producto brasileño, en un contexto marcado por compras anticipadas ante la próxima entrada en vigencia del reglamento europeo sobre productos libres de deforestación.
La situación genera mejores condiciones para la industria aceitera argentina y podría traducirse en una mayor necesidad de originación de soja, especialmente si se mantiene el ritmo de exportaciones de subproductos.

“En Argentina estamos viendo una demanda de harina de soja inusualmente alta, que sostiene márgenes de molienda atractivos. Los compradores europeos quieren estar aprovisionados y están adelantando compras”, explicó Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.
A esta demanda se suma la necesidad de avanzar con la documentación vinculada con VISEC, Sustentable y EPA, en un mercado donde se están ofreciendo premios de entre US$3 y US$8 por tonelada para la mercadería que cumple con determinados requisitos de trazabilidad y sustentabilidad.
“Si el programa de exportación de subproductos sigue demandante, los compradores necesitarán acelerar la originación y las compras a precio. Con estos valores estamos viendo más movimiento”, señaló Romano.
La soja argentina empieza a ganar ritmo
Aunque la comercialización de soja todavía se encuentra por debajo de los niveles históricos, el mercado comenzó a mostrar mayor dinamismo.
Sobre unas 6 millones de toneladas declaradas en ventas al exterior (DJVE), ya fueron originadas 5,2 millones de toneladas, mientras que 4,8 millones tienen precio fijado. En términos generales, el 60% de la producción argentina ya fue originada, frente al 64% del promedio histórico, mientras que el 47% tiene precio fijado, contra un promedio histórico del 53%.

En los puertos argentinos, el line up contempla actualmente 954.129 toneladas de poroto de soja, 1.122.450 toneladas de harina y 281.190 toneladas de aceite, mientras comienzan a ingresar los buques correspondientes a las ventas declaradas durante septiembre.
El escenario europeo aparece así como uno de los principales factores capaces de dinamizar la comercialización local, especialmente para la industria que procesa soja y abastece el mercado internacional de subproductos.
China mantiene el arancel y complica a la soja estadounidense
Mientras Argentina encuentra una oportunidad en el mercado de harina, el escenario internacional continúa siendo desafiante para la soja.
Uno de los principales factores bajistas es la decisión de China de mantener en 10% el arancel sobre el poroto de soja estadounidense. La medida reduce la competitividad de la oferta norteamericana frente a la sudamericana y genera márgenes negativos para los compradores privados.

Sin embargo, China ya acumula compras de entre 12 y 13,7 millones de toneladas de soja estadounidense, operaciones que responden en buena medida a decisiones estratégicas y políticas.
“China sigue comprando soja estadounidense, pero hay que diferenciar las compras estatales de las privadas. Las primeras no responden necesariamente a la lógica del margen de molienda, por lo que pueden sostenerse aun cuando el negocio no resulte rentable para un comprador privado”, explicó Romano.
A este escenario se suma la expectativa de una cosecha récord de soja en Estados Unidos. StoneX elevó su proyección hasta 126,5 millones de toneladas, con un rendimiento promedio de 36,4 quintales por hectárea.
La cosecha estadounidense avanzaba lentamente debido a las lluvias, pero un escenario más seco durante las próximas jornadas podría acelerar las tareas.
En Chicago, los fondos especulativos vendieron 3,1 millones de toneladas de soja durante la última semana. Pese a esta reducción, todavía mantienen una posición neta comprada de 23,1 millones de toneladas, un volumen elevado desde una perspectiva histórica.

“Con una posición comprada tan grande por parte de los especuladores, las ventas técnicas pueden seguir presionando al mercado si no aparecen nuevas noticias alcistas”, advirtió Romano.
Brasil, en tanto, comenzó a avanzar con la nueva campaña de soja. La siembra alcanza entre 3,4% y 4,39% del área proyectada, ligeramente por encima del ritmo del año pasado. StoneX estima una producción de 183,4 millones de toneladas, aunque persisten dudas sobre las condiciones de humedad en sectores del norte y oeste del país.
Maíz: más stocks en Estados Unidos y fuerte flujo de mercadería argentina
El maíz también enfrenta un escenario internacional de presión. El último dato de existencias de Estados Unidos al 1° de septiembre mostró 4,5 millones de toneladas más que las previstas por el mercado.
Al tratarse de stocks correspondientes al cierre de la campaña, el dato podría derivar en una revisión al alza de las existencias iniciales para el ciclo 2026/27 en el próximo informe del USDA.
“El dato de stocks de maíz es claramente negativo porque no sólo muestra una mayor disponibilidad al cierre del ciclo, sino que también sugiere un consumo interno menor al esperado”, explicó Romano.

La cosecha estadounidense alcanzaba el 18% del área, con cierto retraso producto de las lluvias. Nuevamente, el pronóstico de un clima más seco podría acelerar las labores.
Los fondos también profundizaron su posición vendedora y durante la última semana se desprendieron de casi 5 millones de toneladas de maíz en Chicago.
En Europa, en cambio, la oferta proyectada se redujo. La Comisión Europea recortó su estimación de producción de maíz a 48,3 millones de toneladas, desde los 50,1 millones calculados previamente y frente a los 60,2 millones de la campaña anterior.
Para Argentina, el panorama comercial resulta más favorable. La buena cosecha, el avance de las declaraciones de exportación y una mayor disposición de los productores a vender están generando un importante flujo de mercadería hacia los puertos.
Los embarques programados de maíz desde terminales argentinas alcanzan 2,17 millones de toneladas y el ingreso de camiones se mantiene elevado.
Durante una sola semana se fijó precio a 1,2 millones de toneladas de maíz. Actualmente, el 56% de la producción ya fue comercializado con precio, frente al 48% del promedio histórico. La originación alcanza el 66%, contra el 58% del promedio.

“En el mercado local estamos viendo un círculo virtuoso: la cosecha fue muy buena, la exportación continúa declarando DJVE, los productores están más vendedores y la mercadería fluye hacia los puertos”, destacó Romano.
La siembra de maíz 2026/27 también avanza a buen ritmo. Ya alcanza el 22,2% de las 8,4 millones de hectáreas proyectadas, 5,1 puntos porcentuales más que la semana anterior y 2,4 puntos por encima del ritmo registrado durante el mismo período del año pasado.
Trigo: buenos primeros rindes en Argentina y tensión en el Mar Negro
En trigo, la atención internacional continúa concentrada en la guerra entre Rusia y Ucrania y las dificultades para normalizar el flujo de granos a través del Mar Negro.
Los esfuerzos diplomáticos impulsados por Turquía todavía no muestran avances concretos, mientras algunos grandes compradores internacionales buscan diversificar sus fuentes de abastecimiento.

Arabia Saudita licitó la compra de 535.000 toneladas de trigo para embarques entre noviembre y diciembre, mientras Túnez adquirió otras 100.000 toneladas.
Por su parte, SovEcon redujo su estimación de exportaciones rusas a 44,7 millones de toneladas y anticipó que las dificultades para operar normalmente en el Mar Negro podrían extenderse hasta 2027.
En Argentina, el panorama productivo es más favorable. Ya comenzaron a cosecharse los primeros lotes del norte, con rendimientos superiores al promedio, mientras la condición entre buena y excelente alcanza al 94,6% del área. Las últimas lluvias permitieron una mejora de ocho puntos porcentuales en este indicador.

“En Argentina el trigo sigue desarrollándose con buenas condiciones. Las lluvias no fueron tan fuertes, pero sí suficientes, y los primeros lotes que comienzan a cosecharse en el norte muestran buenos rindes”, concluyó Romano.
En este contexto, el mercado argentino combina una demanda externa particularmente firme para la harina de soja, buenos niveles de comercialización de maíz y perspectivas favorables para el trigo, aunque enfrenta un escenario internacional donde los abundantes stocks, las buenas cosechas y la posición de los fondos continúan limitando el potencial alcista de los precios.








