Más de 60 mm en una semana cambian el escenario, aunque 400.000 hectáreas fueron castigadas
Tras semanas de marcada restricción hídrica, la región núcleo recibió en siete días un promedio de 64 milímetros que modificó el panorama productivo. Sin embargo, el alivio llegó acompañado de tormentas severas con ráfagas intensas y granizo que afectaron unas 400.000 hectáreas, especialmente en el centro-sur santafesino y el sudeste cordobés. El cambio marca un punto de inflexión para la soja, aunque con daños significativos en distintas zonas.
La segunda mitad de febrero trajo un giro decisivo en el régimen de lluvias de la región núcleo. Según el informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, en la última semana se acumularon en promedio 64 milímetros, con registros que en algunos sectores superaron ampliamente ese valor.
En el noroeste regional, dentro del sector cordobés, Idiazábal registró 98 mm, Bengolea 87 mm y Bell Ville 84 mm. En el noreste, Montes de Oca acumuló 90 mm en apenas 24 horas. No obstante, el fenómeno estuvo lejos de ser homogéneo y se caracterizó por una elevada concentración espacial.
El consultor Elorriaga explicó que el desplazamiento hacia el este de un sistema de alta presión semiestacionario permitió finalmente el ingreso de precipitaciones. Sin embargo, el choque entre aire muy cálido y húmedo proveniente del norte y una masa de aire frío del sudoeste patagónico generó tormentas de gran violencia, con fuertes ráfagas y caída de granizo.
400.000 hectáreas bajo tormentas severas
El núcleo más afectado abarcó unas 400.000 hectáreas del centro-sur santafesino y sudeste cordobés. El corredor comprendido entre Armstrong, Tortugas, General Roca e Inriville concentra los mayores reportes de daños.
En soja se observan caída de vainas y deshojado intenso, mientras que en maíz se registran desgrane, pérdida de espigas y quebrado de plantas. En los casos más severos, el granizo directamente barrió lotes completos.
La evaluación final de daños demandará varios días, ya que los elevados milimetrajes dejaron caminos anegados que dificultan el ingreso a los campos para dimensionar con precisión las pérdidas.
La soja de primera: freno al deterioro y expectativa de recuperación
A pesar del impacto de las tormentas, las lluvias llegan en un momento crítico para la soja de primera y logran frenar el deterioro productivo. Si bien en las áreas más comprometidas se estimaban pérdidas de hasta el 40% del potencial de rinde, el aporte hídrico detiene la caída y abre una ventana de recuperación.
Recuperación pluvial con alto costo: fuertes tormentas impactaron en soja y maíz
Los cuadros en condición regular a mala se redujeron del 12% al 5% del área en la última semana. Actualmente, el 55% de los lotes se encuentra en muy buenas condiciones, el 30% en buenas y un 10% en estado excelente.
En Acebal señalan que el agua evita un escenario de sequía total y permite proyectar rindes de 30 a 35 quintales por hectárea, dependiendo del llenado de grano. En Sanford, donde el daño previo fue mayor, estiman techos cercanos a 30 qq/ha. En zonas como Totoras incluso proyectan rindes de hasta 40 qq/ha si se consolidan nuevas lluvias.
No obstante, desde el norte de la Ruta 8 hacia el área bonaerense, técnicos advierten que serán necesarios nuevos aportes para sostener la recuperación.
Soja de segunda: el límite productivo
El panorama es más delicado para la soja de segunda. Antes de estas lluvias ya se contabilizaban 71.000 hectáreas perdidas a nivel regional. El cultivo quedó marcado por entrenudos cortos, plantas envejecidas y lotes manchoneados.
Recuperación pluvial con alto costo: fuertes tormentas impactaron en soja y maíz
Si bien el agua detiene la sangría productiva, el potencial es acotado. En el sur santafesino y noreste bonaerense los techos difícilmente superen los 25 qq/ha, con pisos que parten desde los 18 qq/ha. Hacia el oeste, en la zona de Corral de Bustos, el promedio esperado cae a 15 qq/ha.
En las áreas mejor posicionadas se proyectan rindes entre 20 y 30 qq/ha, mientras que en las más castigadas los valores se ubican entre 15 y 20 qq/ha.
Pronóstico: continúan las probabilidades
El escenario de inestabilidad no se agota. A partir del sábado 21 se prevén chaparrones aislados e intermitentes hasta el lunes 23, lo que podría sumar nuevos milímetros y consolidar la recuperación hídrica.
La evolución de los cultivos dependerá ahora de la continuidad de las lluvias y de la magnitud final de las pérdidas provocadas por las tormentas severas.