La industria frigorífica argentina llegará a SIAL París 2026 con expectativas de ampliar sus negocios en Europa, en un escenario marcado por valores comerciales atractivos, una demanda sostenida y cambios regulatorios que podrían modificar las condiciones de acceso al mercado comunitario.
La carne argentina busca oportunidades ante las nuevas reglas del mercado europeo
Del 17 al 21 de octubre, 30 empresas exportadoras participarán del pabellón Argentine Beef organizado por el IPCVA en Francia. La aplicación de las exigencias ambientales de la Unión Europea, la futura cuota Mercosur y las restricciones al ingreso de carne brasileña concentrarán las negociaciones de la industria frigorífica.

La feria internacional de alimentos y bebidas se desarrollará del 17 al 21 de octubre en Francia y tendrá entre sus principales ejes para el sector cárnico la implementación del reglamento europeo sobre productos libres de deforestación, las perspectivas comerciales del acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur y las restricciones que afectan el ingreso de carne vacuna brasileña.

La participación argentina estará encabezada por el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), que dispondrá de un pabellón Argentine Beef de 1.000 metros cuadrados, con espacios para 30 empresas exportadoras y un restaurante destinado a presentar cortes de carne vacuna nacional ante importadores y compradores internacionales.
Las exigencias ambientales y la cuota Mercosur
Uno de los temas centrales de la agenda será el Reglamento 1115/2023 de la Unión Europea, que establece requisitos vinculados con la trazabilidad y la debida diligencia para los productos alcanzados por las disposiciones contra la deforestación.
Mario Ravettino, presidente del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC) y vicepresidente del IPCVA, señaló que la feria se realizará en un momento de especial interés comercial para el sector.
Los valores de los productos que Argentina comercializa con la Unión Europea y las reuniones previstas para analizar las nuevas exigencias ambientales y las condiciones sanitarias y de inocuidad serán algunos de los puntos centrales de la agenda institucional.

Tomás Coelho, de Frimsa, advirtió sobre las dificultades que podría generar la transición hacia las nuevas reglas para las operaciones comerciales previstas hacia fines de octubre y principios de noviembre. Según explicó, los exportadores deberán resolver los aspectos vinculados con el cumplimiento de la normativa ante su próxima entrada en vigencia.
Otro asunto relevante será la implementación de la cuota de carne vacuna prevista en el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur.
Carlos Riusech, de Gorina, anticipó que buscarán analizar con clientes e importadores cómo funcionará el nuevo esquema, cuyo volumen podría alcanzar las 18.000 toneladas adicionales a las 29.000 toneladas de la cuota Hilton que Argentina ya dispone para exportar sin aranceles.
Por su parte, Fernando Herrera, de la Asociación de Productores Exportadores Argentinos (APEA), consideró necesario que los países del Mercosur acuerden un mecanismo para distribuir los volúmenes disponibles. Desde su perspectiva, una distribución consensuada podría resultar más conveniente que el sistema de asignación por orden de llegada.
Las restricciones a Brasil abren expectativas
La situación de Brasil también estará presente en las conversaciones entre exportadores y compradores internacionales. Las restricciones que afectan el ingreso de carne brasileña al mercado europeo podrían modificar las condiciones de competencia y generar oportunidades para proveedores de la región, entre ellos Argentina, Uruguay y Paraguay.

Herrera señaló que la salida de Brasil del mercado europeo constituye un factor que deberá evaluarse durante la feria, mientras que Riusech destacó la importancia de observar cómo responde la demanda ante ese escenario.
Para Marcos Nores, de Bustos y Beltrán, esta edición tendrá además un componente particular: será la primera feria a la que la empresa asistirá con el mercado chino habilitado como destino. El encuentro permitirá mantener reuniones con sus clientes europeos y avanzar en los vínculos con compradores de China.
Nores también sostuvo que las restricciones a Brasil podrían abrir espacios comerciales para productos argentinos que anteriormente abastecía ese país.
En tanto, Hugo Borrell, de ArreBeef, anticipó una agenda intensa de reuniones con clientes y funcionarios para evaluar las perspectivas de corto y mediano plazo. Jorge Romero, de Urien Loza, coincidió en que la feria ofrecerá un ámbito para explorar oportunidades y analizar los desafíos regulatorios del mercado internacional.
Precios ajustados y demanda sostenida
Más allá de las cuestiones normativas, la evolución de los precios y la concreción de nuevos negocios serán otros de los objetivos de las empresas argentinas en París.
Antonio D’Angelo, de Recreo, describió un escenario de incertidumbre para la industria, con operaciones que se negocian con márgenes ajustados, aunque destacó que el interés de los compradores continúa vigente.

El empresario explicó que muchos importadores suelen esperar la realización de SIAL para evaluar los movimientos de precios y definir sus decisiones comerciales. Por eso, las reuniones previstas durante la muestra serán importantes para establecer las condiciones de las próximas operaciones.
Coelho también anticipó que habrá que seguir de cerca el desarrollo de la temporada de faena kosher y la evolución de sus precios, un factor relevante para la actividad frigorífica.
La carne certificada busca consolidarse en mercados de alto valor
La presencia argentina en SIAL también será una oportunidad para promover carnes de calidad diferenciada y con certificaciones que respondan a las exigencias de los mercados internacionales.
Amadeo Derito, de la Asociación Argentina de Angus, destacó el crecimiento de la demanda de carne certificada y las oportunidades que ofrecen los destinos de mayor valor. Según indicó, Estados Unidos se consolidó como el segundo mercado para la carne certificada Angus, mientras que China amplía su participación en el segmento de alto valor e Israel mantiene una demanda sostenida.

El dirigente también puso el foco en la reciente apertura del mercado japonés para la carne argentina. Consideró que el sistema de trazabilidad y los controles de calidad asociados a la certificación Angus pueden contribuir a fortalecer el posicionamiento del producto nacional y favorecer futuras gestiones para ingresar a otros mercados exigentes, como Corea del Sur y Vietnam.
Una vidriera internacional para las exportaciones
SIAL París es una de las principales ferias internacionales de alimentos y bebidas y reúne a productores, exportadores, importadores, distribuidores y compradores de distintos países. Para esta edición, la organización proyecta la participación de alrededor de 8.000 expositores de unos 130 países.

En ese contexto, el pabellón Argentine Beef funcionará como espacio de promoción de la carne vacuna argentina y de vinculación entre las empresas exportadoras y sus potenciales compradores.
Con un mercado europeo que mantiene valores atractivos, nuevas exigencias ambientales y cambios en el escenario competitivo, la feria será una instancia clave para que la industria frigorífica evalúe las condiciones de acceso, afiance relaciones comerciales y explore oportunidades para ampliar las exportaciones.








