Alpine atraviesa uno de sus mejores momentos desde que inició la nueva etapa de la Fórmula 1. El rendimiento en pista empezó a dar señales concretas, el equipo se metió de manera regular entre los diez primeros y, como suele ocurrir en la máxima categoría, los resultados deportivos también movieron el tablero fuera de los circuitos.
Alpine acelera también fuera de la pista
El buen arranque de temporada del equipo francés despertó interés comercial y financiero. La posible llegada de Gucci como patrocinador principal y el futuro del 24% que posee Otro Capital abren un nuevo frente de atención en el paddock.

El presente del equipo francés cambió el clima interno. Después de un comienzo competitivo, Alpine escaló hasta el quinto lugar del Campeonato de Constructores y quedó cerca de Red Bull, una referencia que hasta hace poco parecía bastante más lejana. En ese contexto, el séptimo puesto de Franco Colapinto en Miami terminó de potenciar una sensación positiva dentro de la estructura.

La mejora no solo impacta en lo deportivo. También empieza a tener peso en el plano comercial. En las últimas horas creció la versión de una posible negociación con Gucci para que la marca italiana se sume como patrocinador principal del equipo a partir de 2027. La firma pertenece al grupo Kering, conducido por Luca de Meo, quien hasta el año pasado fue CEO de Renault Group y tuvo un rol central en el reposicionamiento de Alpine dentro de la Fórmula 1.

La posible llegada de una marca de lujo no resulta un dato menor. La Fórmula 1 se convirtió en una vidriera global cada vez más atractiva para empresas que buscan exposición internacional, presencia en mercados premium y vínculo con un público joven. En ese escenario, Alpine aparece ahora con otro valor: ya no solo como un proyecto deportivo en reconstrucción, sino como una plataforma comercial con margen de crecimiento.
La participación de Otro Capital, bajo la lupa
Mientras el equipo gana terreno en pista, otro tema concentra la atención del paddock: el futuro del 24% de Alpine Racing Ltd que está en manos de Otro Capital. Ese grupo de inversores ingresó a la estructura en diciembre de 2023, cuando adquirió esa participación por 200 millones de euros. La operación, en aquel momento, valuó al equipo en torno a los 900 millones de dólares.

Desde entonces, el valor de la Fórmula 1 continuó en alza y la inversión habría multiplicado su precio. Por eso, no se descarta que Otro Capital evalúe una eventual venta para capitalizar la operación. Entre los nombres que aparecieron como posibles interesados figura Mercedes, que desde esta temporada mantiene un vínculo técnico con Alpine.

Ese posible movimiento abrió un debate sensible. La presencia de Mercedes en el capital accionario de otro equipo podría generar cuestionamientos dentro del reglamento y de la propia lógica competitiva de la Fórmula 1. En Miami, el presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, admitió que la Federación analiza el tema de la propiedad cruzada de equipos, una discusión que también puede tocar el caso Red Bull-Racing Bulls.
El asunto todavía está abierto. Mercedes aparece como uno de los actores posibles, pero no sería el único. Incluso se menciona que Alpine podría tener la opción de recomprar esa participación, de acuerdo con las condiciones establecidas en la operación original.
Un equipo que vuelve a ser atractivo
El caso Alpine muestra cómo puede cambiar el escenario de una escudería cuando aparecen los resultados. La mejora del auto, la consolidación de Pierre Gasly y el aporte de Colapinto le devolvieron visibilidad a una estructura que necesitaba señales fuertes para sostener su proyecto.

En la Fórmula 1 actual, el rendimiento deportivo y el valor comercial van de la mano. Un equipo que suma puntos, gana presencia televisiva y genera conversación también mejora su posición frente a patrocinadores, inversores y socios estratégicos.
Por eso, el avance de Alpine no se mide únicamente en la tabla del campeonato. También se refleja en el interés que empieza a despertar alrededor de su futuro. Entre una posible alianza con Gucci, la situación accionaria de Otro Capital y la mirada atenta de la FIA, el equipo francés se convirtió en uno de los focos políticos y económicos del momento en la máxima categoría. Alpine empezó el año con señales deportivas que hacía tiempo necesitaba. Y en la Fórmula 1, cuando un equipo mejora en pista, enseguida cambia también su valor fuera de ella. Por eso, el presente del equipo francés no solo se mira por sus puntos en el campeonato, sino también por los movimientos que empieza a generar alrededor de su futuro.









