El Circuito Gilles-Villeneuve volvió a demostrar por qué es uno de los escenarios más exigentes y cambiantes del calendario mundial. En una sesión de clasificación de alto voltaje que se definió por milésimas, George Russell se adueñó de la pole position con un registro de 1m12s578, superando por apenas 68 milésimas a su compañero en Mercedes, el joven Kimi Antonelli, y por 151 milésimas a Lando Norris (McLaren).
El ajedrez de Montreal: Mercedes golpea en los relojes y el proveedor de neumáticos advierte sobre el factor climático en la estrategia

La jornada del sábado en Montreal no solo entregó una grilla de partida vibrante, sino también una valiosa cantidad de datos técnicos recolectados durante la carrera corta —donde también se impuso Russell—, los cuales abren el abanico de hipótesis estratégicas para las 70 vueltas del domingo.

El comportamiento del caucho en la "selva" de asfalto
La clasificación dejó a la vista una particularidad del asfalto canadiense y de las características del compuesto C5 (el más blando de la gama italiana): varios pilotos, incluido el propio poleman, marcaron sus mejores tiempos en el segundo intento cronometrado con el mismo juego de neumáticos. Esto expone la dificultad para poner las gomas en temperatura óptima de manera inmediata, un factor crítico en un trazado semipermanente que exige tracción y frenado, pero que genera reducidas fuerzas laterales para transferir energía al neumático.
En la carrera corta, la elección mayoritaria de los equipos se volcó por el compuesto medio usado. Sin embargo, los experimentos en los extremos de la grilla arrojaron conclusiones interesantes para los ingenieros de pista: Arvin Lindblad avanzó con el compuesto duro, mientras que Sergio Pérez testeó el blando. Según el director de Pirelli Motorsport, Dario Marrafuschi, el neumático blando exhibió una degradación lineal y contenida en la distancia sprint, lo que lo posiciona como una alternativa viable para los primeros giros del domingo en caso de que la pista se mantenga seca.

Las estrategias teóricas
Sobre el papel, y considerando un escenario sin precipitaciones, la competencia en Montreal se perfila como una carrera de una sola parada, siendo la combinación de Medios y Duros la ecuación más eficiente en la simulación de tiempos.
Opción 1 (Medio - Duro): Es la alternativa más lógica y conservadora para los líderes. Prevé iniciar con el compuesto amarillo y estirar el primer stint hasta una ventana ubicada entre las vueltas 21 y 27, para luego calzar el compuesto blanco y rodar con consistencia hasta la bandera a cuadros.

Opción 2 (Duro - Medio): Un planteo inverso, ideal para quienes buscan aire limpio o sufrieron en la clasificación. Permite extender la primera parte de la carrera hasta las vueltas 38 a 44, apostando por un final de carrera agresivo con caucho más rápido y menor carga de combustible.
Opción 3 (Blando - Duro): Una táctica de ataque para ganar posiciones en la largada. Obliga a un paso temprano por los boxes entre las vueltas 17 y 23, confiando el resto del Gran Premio a la resistencia del compuesto duro.
La amenaza de la lluvia y la revolución de los calentadores
Todo análisis estratégico puede quedar obsoleto si se cumplen los pronósticos que indican un marcado descenso de la temperatura y una alta probabilidad de tormentas sobre la isla de Notre-Dame.

Ante esta contingencia, entrará en juego una modificación reglamentaria clave implementada por Pirelli: la extensión de la autorización del uso de mantas térmicas (calentadores) para los neumáticos de lluvia extrema (Full Wet), permitiendo elevar su temperatura a 40 °C durante dos horas antes de salir a pista. Este beneficio se suma al ya establecido para los neumáticos Intermedios, que pueden precalentarse hasta los 70 °C, igualando a los slicks.
En un circuito como el de Montreal, donde las bajas temperaturas ambientales y el diseño de la pista dificultan severamente el calentamiento del caucho, el correcto uso de estas mantas en la ventana de cambio a gomas de lluvia será el factor definitivo entre mantener el auto en pista o terminar contra el temido "Muro de los Campeones". La carrera de hoy será, más que nunca, una batalla de ingenieros y lecturas de radar








