La economía argentina transita el primer bimestre de 2026 bajo una coreografía de fuerzas opuestas que define el bolsillo de los ahorristas y el costo del crédito. Por un lado, el Banco Central (BCRA) actúa de forma expansiva comprando divisas; por el otro, el Tesoro Nacional se muestra contractivo, absorbiendo esa liquidez mediante licitaciones quincenales para mantener a raya la base monetaria.



































