El Trump National Doral Miami recibe este sábado una particular "Cumbre Escudo de las Américas" con mandatarios y líderes regionales afines a los intereses actuales de la presidencia de Estados Unidos sobre defensa.
En plena guerra de Medio Oriente, el presidente de Estados Unidos alberga en el hotel Doral a 12 enviados de aliados regionales.

El Trump National Doral Miami recibe este sábado una particular "Cumbre Escudo de las Américas" con mandatarios y líderes regionales afines a los intereses actuales de la presidencia de Estados Unidos sobre defensa.
Donald Trump será el anfitrión completo de la jornada realizada en plena tensión de Medio Oriente con ataques cruzados entre Irán e Israel, afectando sus bases militares en países aledaños y con eventuales intervenciones de estos.
Javier Milei, presidente de Argentina, forma parte irrevocable de la nómina de presidentes que acompaña a la Casa Blanca desde lo discursivo hasta las firmas en espacios como el Board of Peace, recibiendo incluso algunos elogios del magnate dos veces presidente estadounidense.
La cercanía entre Argentina se plasmó con la firma del acuerdo comercial, pero el objetivo de este encuentro con los 12 líderes latinoamericanos apunta más allá y pretende poner en imagen el plan central de la gestión Trump de un “América para los americanos”.
La lista incluye un total de 12 mandatarios y líderes. La salvedad en el hecho de que no sean homogéneamente “presidentes” la da José Antonio Kast, que recién asumirá en Chile el miércoles 11.
Junto a los ya nombrados Milei y Kast, se encuentran invitados Rodrigo Paz de Bolivia, Rodrigo Chaves Robles de Costa Rica, Luis Abinader de República Dominicana, Daniel Noboa de Ecuador, Nayib Bukele de El Salvador, Nasry Asfura de Honduras, José Raúl Mulino de Panamá, Santiago Peña de Paraguay y Christine Kangaloo de Trinidad y Tobago.
De ellos, el más reciente en recibir un encuentro íntimo con Trump fue Asfura de Honduras, el candidato trumpista en las controversiales y poco transparentes elecciones del país centroamericano. Pero los más cercanos en el tiempo en verlo han sido Milei y Peña, firmantes del Board of Peace.
El contraste con los ausentes es más que claro. No se trata de un mitín regional exclusivamente, sino ideológico. Lejos de ser invitados Lula da Silva de Brasil, Claudia Sheinbaum de México y Gustavo Petro de Colombia.
El eje central de la reunión será articular un bloque regional estratégico para contrarrestar la creciente influencia económica y geopolítica de China en América Latina. La agenda de trabajo se enfocará en quebrar la estrategia de Beijing y asegurar el control y acceso preferencial de Estados Unidos a recursos naturales estratégicos, como el litio, el petróleo y los alimentos, garantizar el control de las principales vías de comercialización, fomentar la cooperación en materia de seguridad y priorizar las inversiones estadounidenses en el hemisferio.
La secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, brindó la palabra oficial el pasado miércoles al respecto del encuentro: “El presidente dará la bienvenida a los jefes de Estado de 12 naciones de nuestro hemisferio occidental en Miami, Florida”, y agregó: “El objetivo de esta nueva cumbre latinoamericana es promover la libertad, la seguridad y la prosperidad en nuestra región”.
“El presidente hablará con los líderes de estos países, que han formado una coalición histórica para trabajar juntos en la lucha contra las bandas criminales, los narcoterroristas y los cárteles, y hacer frente a la migración ilegal y masiva”, agregó Leavitt.
En este contexto geopolítico, el presidente argentino Javier Milei cobra un protagonismo especial, consolidando el alineamiento absoluto de su administración con Washington. Esta postura quedó recientemente evidenciada al convertirse Argentina en el único país de la región en respaldar de manera oficial los ataques de Estados Unidos a Irán.
La agenda internacional de Milei no se detendrá en Miami. Tras la cumbre con Trump, el mandatario viajará a Nueva York para inaugurar la "Argentina Week", un evento empresarial que se desarrollará entre el 9 y el 12 de marzo con el objetivo de promover inversiones energéticas, financieras y tecnológicas en el país. Allí, Milei brindará un discurso de apertura introducido por el CEO de JPMorgan, Jamie Dimon. Posteriormente, el miércoles 11 de marzo, el líder libertario volará hacia Santiago de Chile para asistir a la asunción del presidente electo José Antonio Kast.
Finalmente, como corolario de esta intensa actividad diplomática orientada a fortalecer los vínculos con la Casa Blanca, existe una alta probabilidad de que Milei y el canciller argentino reciban en la Casa Rosada al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio. Este encuentro, previsto para el jueves 12 de marzo en Buenos Aires, representaría un suceso de enorme peso político que reafirmaría la estrecha alianza bilateral en uno de los momentos de mayor tensión internacional.
La relación se sigue reafirmando y llega en su mejor momento tras el viaje horas atrás del ministro de Defensa, teniente general Carlos Alberto Presti, quien firmó el ingreso de Argentina a una coalición de seguridad continental impulsada por EE.UU., junto a países sudamericanos afines como Paraguay, Ecuador y Bolivia.




