El Grupo Prada confirmó la adquisición definitiva de Versace en un acuerdo valuado en 1250 millones de euros, una operación que modifica el equilibrio del sector del lujo y coloca a dos casas históricas bajo un mismo paraguas corporativo. La firma conocida por su estética y audacia conceptual suma ahora a la marca reconocida mundialmente por sus diseños sensuales y su lenguaje icónico.


































