Si usted tiene más de 40 años, probablemente creció en un mundo donde la palabra "pantalla" significaba televisión. El teléfono estaba fijo en la pared, las fotos se revelaban en papel y los amigos se encontraban en la vereda o en el club. Hoy sus hijos, y más aún sus nietos, viven en un universo distinto. Se relacionan, juegan, aprenden y se entretienen en un espacio que no tiene fronteras físicas: el mundo digital. Redes sociales, videojuegos online, plataformas de video, chats, aplicaciones que cambian cada seis meses. Todo sucede a una velocidad que muchas veces nos deja atrás.

































