El río más caudaloso de la tierra y el más largo desde que el Nilo perdió su liderazgo, lleva el nombre de estas mujeres. Lo bautizó Francisco de Orellana en 1541. Fue el primer europeo en recorrer el río desde los Andes hasta el océano Atlántico. Su expedición fue atacada por mujeres combatientes, y recordando la mitología grecolatina, lo llamó Amazonas.
¿Existieron realmente las amazonas?
Protagonistas de legendaria y sobresaliente belleza, según el mito griego fueron las hijas de Ares (el dios de la guerra) con la ninfa Harmonía.

Pero no todas las mujeres que han luchado armadas, fueron amazonas. Por ejemplo, Juana Azurduy peleó con el sable en la mano y armas de fuego que le quitaban a los realistas en sus tácticas de guerrilla. Ella creó el escuadrón de mujeres guerreras conocido como "Las Amazonas". Y Manuel Belgrano le otorgó grado militar.
Manuela Pedraza fue una heroína en las Invasiones Inglesas. En 1806, viendo que su esposo caía muerto en manos de un invasor, tomó su fusil, y dio muerte al soldado enemigo y continuó luchando hasta la reconquista de Buenos Aires. Hay más ejemplos, pero no fueron amazonas.
Estos personajes mitológicos, literarios y legendarios tenían características unívocas. Por ejemplo: era un "reino" solamente de mujeres. La reina llegaba a serlo luego de ser elegida por vencer en combate a las mejores luchadoras. Pero el triunfo no debía significar la muerte de las mejores.
Vencedora y vencidas formaban un corte que tenía como una de las principales misiones enseñar el comportamiento y las técnicas de defensa y ataque. Una vez al año, las que no habían sido madres todavía, pero que ya tenían edad suficiente para serlo, invitaban a los mejores hombres de tribus vecinas para que yacieran con ellas.
Como la leyenda las pinta a todas sumamente hermosas, no debieron haber tenido problemas en convencerlos. Otra forma de sus usos y costumbres: se decía que a veces iban ellas a buscarlos, los elegían y se ausentaban un par de días, luego de los cuales cada uno regresaba. Si ustedes se preguntan ¿Y si los elegidos eran casados?
He hurgado en la historia, pero no logré enterarme qué pasaba post-visita amazónica. Las madres se quedaban solamente con hijas mujeres y las formaban como guerreras y los varones eran entregados a las tribus vecinas. De ser así, muchos griegos debieron ser descendientes de las amazonas. Según el mito griego, ellas fueron hijas de Ares, el dios de la guerra y de la ninfa Harmonía.
Eran hábiles jinetes, diestras y aguerridas con arco y flecha, también con lanzas, jabalinas e inclusive con hachas. De su existencia mitológica o real, han dejado constancia poetas e historiadores, Todo estos aportes desfilan en la cornisa de la realidad o de la pseudo historia.
Homero, por ejemplo, en la Ilíada, dice que el rey Príamo, padre de Paris, le comenta a Helena (esposa del griego Menelao, fugada o raptada por Paris) desde lo alto de las murallas de Troya, que él recuerda haber luchado en apoyo de los frigios, contra un ejército de amazonas, "iguales a los hombres".
Fue a través de la guerra entre griegos y troyanos que estas mujeres guerreras entraron a la historia. Luego de La Ilíada, Arctino de Mileto escribe que la reina amazona, Pentesilea, con su tropa, combate contra las huestes griegas en apoyo de Troya. Se trenza en un cuerpo a cuerpo con Aquiles, quien la hiere a muerte.
Pero la sorpresa del héroe griego es inmensa cuando le quita el casco a su enemigo y ve que es una mujer bellísima que está muriendo en sus brazos. Ambos se miran profundamente a los ojos y Aquiles siente atravesado su corazón, pero esta vez del amor que acaba de despertarle la muerta.
Pentesilea fue enterrada con todos los honores y las amazonas abandonaron el lugar. Aunque habían adquirido fama de invencibles, en cuatro ocasiones pierden ante los héroes griegos. Estos episodios bélicos son conocidos como amazonomaquias. En realidad simbolizan el triunfo de la civilización sobre la barbarie, recordando que bárbaro era aquél que no fuera griego, según los mismos helenos.
Uno de los trabajos que debió cumplir Heracles (Hércules) era quitarle a la reina Hipólita el cinturón mágico, un zóster, que le había regalado su padre, el dios Ares. Las historias toman caminos diferentes, si Hipólita se enamoró y simplemente se lo regaló, o si Hércules pudo robárselo pero el final termina con la muerte de Hipólita.
En la segunda ocasión, Teseo secuestra a la amazona Antíope y entonces las amazonas invadieron el Ática, pero perdieron en una batalla que fue decisiva.
Al bueno de Belerofonte lo pone en aprietos una reina enamorada y despechada que lo acusa, falsamente, de intento de violación ante su marido y el héroe, para exculparse, debe realizar varios trabajos, casi letales; uno de ellos, combatir y alejar del reino a las amazonas.
Logró vencerlas gracias a que montó el caballo alado Pegaso. Los poetas e historiadores antiguos sabían reconocer una buena historia cuando la oían y todas éstas aportan un condimento: el tufillo erótico que tienen.
Metáfora de quitarle Hércules la virginidad a Hipólita, al robarle el cinturón, Aquiles y Pentesilea mirándose a los ojos y la tentación amorosa que sintió Estenebea, la reina rechazada por Belerofonte .
Muchos otros siguieron ocupándose de las amazonas. El poeta romano Virgilio en su famosa epopeya, La Eneida, cuando habla de ellas, las describe con todas las características de las amazonas, pero las llama doncellas o guerreras volscas.
Horacio las nombra en sus famosas Odas. Y William Shakespeare en su obra dice: "Hipólita, te cortejé con mi espada, y gané tu amor, causándote sufrimientos; pero te desposaré de otra manera, con pompa, con triunfo, con jolgorio" (1).
Y más próximo a los tiempos actuales, inspirado en los movimientos feministas, el psicólogo, escritor e inventor William Moulton Marston -quien firmaba sus cómics bajo el seudónimo de Charles Moulton- creó a la Mujer Maravilla basándose en el mito.
Y la historieta pasó a ser una exitosa serie. "Wonder Woman" ("La Mujer Maravilla"), con Lynda Carter, tomó mucho del mito, por ejemplo el lazo que utiliza, fue una de las armas de las amazonas. Enlazaban al enemigo mientras ellas iban a caballo. La nueva serie "Mujer Maravilla" ya no resulta tan atractiva como la primera.

¿Ahora bien... esta raza de mujeres aguerridas, existió realmente? ¡Sí! Prueba de ello son los descubrimientos hechos por arqueólogos que obligaron a replantearse la veracidad de su existencia.
El pequeño pueblo rural de Devitsa, en la parte europea de Rusia, se volvió famoso internacionalmente porque en él existe un yacimiento arqueológico que contiene tumbas de antiguas guerreras escitas, y la publicidad de llamarlas amazonas no miente. Asimismo, en Shirak, pequeña localidad de Armenia, encontraron restos de numerosas mujeres, acompañadas de armas en señal de respeto y honor.
En sus huesos descubrieron puntas de flecha incrustadas y fracturas que demostraban su participación en los combates de la estepa. De ellas se sabe que las mujeres sármatas y escitas, a partir de los 10 años, ya sabían usar armas y eran excelentes jinetes y también iban al combate.
La reina Hipólita, a pesar de desempeñar un papel relativamente menor en los grandes mitos de los héroes griegos, ha conseguido causar impacto. Como legendaria reina amazona, su presencia ha perdurado en el arte griego, también como personaje de Shakespeare y en la cultura popular moderna como la madre de Wonder Woman.
Según los datos las zonas habitadas por estas mujeres guerreras y sus grupos, comprendían la actual Turquía, alrededores del Mar Negro y el Mar Caspio. Mientras los años y los siglos siguen corriendo, también sigue veloz en su caballo, la reina Hipólita.
Ya sea en los mitos originales o en la época moderna, Hipólita es considerada una poderosa líder femenina, madre de Diana, la invencible Mujer Maravilla. Es que Hipólita, a pesar de morir tantas veces en diferentes historias, se niega a caer en el olvido y desde acá, nos dice ¡Presente!
(1) "Sueño de una noche de verano" (Acto I, Escena I).














