Sospecho que el 15 de abril pasado nació en algún lugar un niño que llegó a ser un hombre hermoso y que debido a una mutación de la dimensión espacio-tiempo, arribó al pasado y llegó a Italia 573 años antes del tiempo actual.
El hombre que llegó del futuro
Un multifacético y singular personaje fuera de su tiempo transformó el Renacimiento con su talento inigualable, dejando un legado que desafía los límites del conocimiento humano.

Él debió ser "el Hombre que llegó del futuro", "el Hombre que no cupo en su siglo", "el monstruo de la naturaleza", como Miguel de Cervantes Saavedra escribió en el prólogo de una obra Lope de Vega. Cervantes eligió esa expresión para alabar la descomunal e inagotable capacidad creativa del autor o "El Divino Leonardo" como lo llamaba Benvenuto Cellini.
Todos esos apodos le calzan al sublime exponente del Renacimiento italiano. Es inagotable lo que se ha escrito, lo que se sigue escribiendo sobre él y seguramente no se agotará el interés en las generaciones futuras. Un ejemplo: en la actualidad se ha venido siguiendo el ADN de la descendencia de los da Vinci, ya que sibien bien Leonardo no tuvo hijos sí varios hermanastros (1).

Además, como también pintaba con los dedos, en los cuadros que llevan su firma se busca alguna señal epitelial. Se han estudiado restos óseos y se encontraron descendientes vivos. Se busca analizar el cerebro de ese genio fuera de serie que merece la denominación de polímata u homo universalis (2).
Nunca antes, y probablemente nunca después, alguien manejó con total exactitud, con tal belleza, con tamaña invectiva todas las ciencias y las artes como lo hizo este superdotado. Tal vez su fama mayor la tiene como pintor y dibujante. Es el autor de la célebre y famosísima obra "La Gioconda" (mucho más conocida como "Monna Lisa"); también de "La última cena", inmenso mural del refectorio de Santa Maria delle Grazie, en Milán.

Este trabajo de Leonardo marcó un antes y un después en la representación de temas religiosos, ya que él fue un disruptor en las técnicas empleadas. Fue inventor de fondos y de sfumatos, logrando nuevas técnicas para pintar. Su renombre creció más como pintor porque sus obras, en su mayoría, lo sobrevivieron. Las tenemos hoy en día para admirarlas en diferentes museos.
La prueba está a la vista. Pero su genialidad trasciende (y uso a propósito el presente) el universo de los saberes, pues manejó más de quince disciplinas distintas: fue -entre otras cosas- anatomista, arquitecto, botánico, cantor, científico, cocinero, diseñador, escritor, escultor, filósofo, ingeniero, inventor, músico, paleontólogo, poeta, tallador, urbanista.
Pruebas de su inconmensurable genio son, por ejemplo: en 1485 diseñó el paracaídas y en el 2000 un paracaidista suizo lo construyó con materiales de la época siguiendo el diseño y descendió perfectamente. ¡Una vez más da Vinci dio en el clavo! Había descubierto y puesto en acto aumentar la resistencia del aire, la cual contrarresta la fuerza de gravedad (3).
El puente autoportante es su invento y hasta la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) tiene versiones basadas en su diseño. Pienso que es el principio de lo que nuestros ingenieros militares llaman pontones.
Dibujó con medidas el rodamiento de bolas. En sus dibujos de carros y máquinas aparece un sistema de bolas entre dos anillos para reducir la fricción. No hay que olvidar que muchos de los poderosos, incluidos el duque de Sforza y Francisco I, rey de Francia, no dudaron en favorecerlo, debido a sus ingenios.
El rey francés lo invitó a Francia en 1516, otorgándole el título de primer pintor, arquitecto e ingeniero del rey, justamente para que creara con su inventiva nuevas máquinas de guerra. Y lo alojó en un castillo, próximo al de Amboise, donde está sepultado.
El tanque, notable vehículo blindado, se debe a otra creación de Leonardo. Y el cañón triple: una batería de artillería ligera y de rápido disparo dividida en tres hileras, diseñada para atacar varias filas de infantería enemiga.
La BBC en News Mundo tituló el artículo como los "Cinco inventos bélicos aterradores de Leonardo da Vinci" y nombra a varios, entre ellos: el barco de guerra, armado con una enorme guadaña; el carro de asalto, también armado con enormes guadañas (previstas para cortar por el medio a hombres y caballos) y el arco sencillo, que enrealidad era enorme y estaba pensado como un misil de gran alcance.
Como Leonardo era pacifista, las armas que diseñó estaban pensadas sobre todo para infundir pavor, ante lo tremendo del tamaño y sobre todo al tener que enfrentarse a lo desconocido. Buscaba que ante la sorpresa y el terror, el enemigo huyese antes de enfrentarse.
Así, por citar otros casos, ideó grandes morteros, precursores de la artillería moderna (arrojaban bolas explosivas) y el helicóptero con alas, una versión precoz del autogiro. Da Vinci era un enamorado de la naturaleza y agudo observador. Al helicóptero lo pergenió viendo cómo batían las alas las águilas.
También ideó la escafandra y los trajes para buzos. Los creó para sabotear barcos enemigos: consistía en un traje hermético de cuero con una máscara, tubos respiratorios de bambú que flotaban en la superficie, protegidos por una campana de corcho con lo cual se mantenían más seguras esas varitas y le agregaban flotabilidad.
Tan increíble resultó toda esta genialidad que se dudó que fuese de origen normal, y muchos la atribuyeron a la magia. Adolfo Hitler fue uno de ellos. Buscó el autorretrato hecho en tiza roja pues corría el convencimiento que su mirada poderosa era tan intensa que quienes lo observaban eran imbuidos con una fuerza extraordinaria.
Y parece que, por las dudas, en la actualidad se guarda en una bóveda subterránea con puertas reforzadas y fuertemente custodiado. Además con un complejo sistema de humectación, y reservas de todo tipo.
Y quedará para otro momento hablar de su profundo conocimiento de la anatomía humana. El tierno dibujo de un feto, con sus dulces piecitos cruzados, exhalando vida propia en cada línea, nos hace pensar que no estaría de acuerdo con el aborto.
Pero este artículo viene a cuento porque cenando hace algunas semanas con una amiga, dejé caer mi servilleta. Y dije, lamentándome, que le había faltado el respeto a Leonardo da Vinci, su inventor. Vi con asombro que, apurada, tecleaba su celular e imaginé que le costaba creer que eso también lo hubiera hecho el genio. Y sí, así era. Es que cuesta creerlo.
Por eso pienso que a pesar de todo lo escrito y leído sobre él, Leonardo todavía tiene la facultad de asombrarnos. Y mi saber o conocimiento venía de mi gusto por la cocina. Pues este multifacético renacentista era un eximio cocinero. Además, innovador con en la higiene.

Exigía barrer continuamente, tirar agua hirviente en el piso, tener todo el tiempo agua súper caliente, y todo debía estar escrupulosamente ordenado. En el Códice Atlántico dejó instrucciones muy modernas para la época.
A saber: cocina fuera de la casa para lavar ollas sin arrastrar suciedad por toda la vivienda; despensa, leñera, horno y gallinero alejados para evitar contaminación cruzada; pasaplatos anchos y bajos para servir sin manoseo y sin que el pulgar del sirviente fuera a parar a la "minestra".
Cultivaba sus propias verduras y enseñó a lavarlas convenientemente a sus ayudantes. Era un enamorado de los hinojos. Pero además fue un nutricionista. Aconsejaba masticar sin apuro, comer muchas verduras y frutas. ¡No acostarse enseguida de comer!
Diseñó el prensapapas, todavía no habrán tenido papas, pero sí para aplastar zanahorias. También el prensa ajos, que en Italia todavía lo llaman Leonardo, el molinillo para los granos de pimienta. Entre 1494-1499 trabajó en la corte de Milán organizando fiestas. Se quejaba todo el tiempo de lo sucio que era todo.
Se asqueaba de algunas costumbres, como de "la costumbre de mi señor Ludovico de amarrar conejos adornados con cintas a las sillas para que los invitados se limpien las manos en sus lomos me parece impropia". Se quejaba de los tirones que a veces se le daba al mantel para poder limpiarse la boca con él, o limpiar los cuchillos en la propia ropa. Y allí surgió la servilleta.
Gran amigo de Sandro Botticelli, con quien tiempo atrás habían abierto una taberna en Florencia, cuando ambos estuvieron con Sforza, tallaron enormes figuras de mazapán, golosina que gustaba y estaba de moda, pero no permitían que nadie las comiera. Eran verdaderas obras de arte.
También tallaban frutas para decorar las fuentes. En cuanto a la taberna Le tre rane ("Las tres ranas") ese virtuosismo que ambos tenían, alcanzó a pequeñas obras de arte para los platos. Da Vinci tallaba nabos y zanahorias para convertirlos en formas de animales, hipocampos, ranas, pájaros, etc. pero esa sabiduría y convencimiento de tener que llegar a la perfección los dejó sin ganancias.
ran tal cual los actuales platos gourmet, en pequeña porciones, hechos uno por uno, no era comida de olla, y eso no satisfacía a los comensales de entonces. Incluso a duques y reyes aconsejaba que debían levantarse de la mesa sin estar satisfechos del todo.
Es que la asombrosa capacidad que tuvo para ser el mejor en todo, lo situaba adelantado en siglos. Él, nos regaló tiempo para consumir belleza extrema, para recordar que somos lo que comemos, el cuidado de la salud, y nos enseñó también... ¡A usar la servilleta!
(1) ¿Un paso más cerca de descifrar el verdadero código da Vinci? https://www.nationalgeographicla.com/ciencia/2026/03/un-paso-mas-cerca-de...
(2) ¿La genialidad de Leonardo da Vinci podría estar en su ADN? Por Ismael Yasnikowsk, Infobae (11/03/2026).
(3) Sincericidio: he tenido que investigar este tema, así que si he cometido un error, agradeceré me lo hagan saber.
Notas y bibliografía consultadas
- "En la mesa con Leonardo da Vinci", de Eva Celada, publicada por Editorial Planeta Gastro, año 2019, España.
- Biografía de Leonardo da Vinci de Beatriz Espejo. Audio libro.
- "La falsa cocina de Leonardo da Vinci", de José Carlos Capel. ciclo "Gastronotas de Capel", El País (06/09/2011).
- National Geographic, https://historia.nationalgeographic.com.es/ personajes/leonardo-da-vinci. Personajes "leonardo da vinci". Con una extensa nómina sobre la bibliografía leonardina.
- "Leonardo da Vinci: cinco obras que confirman su genialidad". Por Juan Ignacio Novak, El Litoral (15/04/2024).
Para tener en cuenta
La nota de prensa no es muy extensa pero sí muy interesante para compartir: han recreado los manuscritos de Leonardo da Vinci y los reúnen online por primera vez en 400 años. La plataforma Leonardotheka 2.0 ha recompuesto digitalmente páginas dispersas entre Milán y Windsor y de esta forma devuelve contexto a uno de los legados más fascinantes del Renacimiento.
Se trata de una plataforma online impulsada por el Museo Galileo de Florencia en colaboración con la Royal Collection Trust, la Veneranda Biblioteca Ambrosiana de Milán y la Biblioteca Leonardiana de Vinci.
El proyecto, culminado durante el mes de junio de 2026 -tras unos diez años de trabajo-, pone a disposición del público y de los investigadores la mayor colección digital del mundo dedicada a los manuscritos del gran Leonardo, uno de los polímatas más ocurrentes y singulares de la historia.













