Entre 2020 y 2021, en el contexto de una prolongada bajante extraordinaria y el agravamiento de la sequía, se quemaron más de 700.000 hectáreas del Delta e islas del Río Paraná. En 2022, de acuerdo a datos elaborados por el Museo Scasso, hasta el 21 de agosto, se quemaron 196.073 hectáreas del territorio.


































