Mientras Javier Milei muestra patios de comidas llenos, los últimos números del INDEC muestran un consumo bastante más irregular.
Milei insiste con un consumo récord, mientras tres indicadores cerraron el semestre en rojo
El Presidente volvió a cuestionar a quienes dicen que hay dificultades para llegar a fin de mes y mostró imágenes de patios de comida como prueba de la recuperación. En tanto, los últimos relevamientos oficiales muestran que cayeron en términos reales las ventas de supermercados, mayoristas y shoppings. El comercio vía internet al centro de la disputa.

El Presidente volvió este domingo sobre una discusión que viene rebatiendo los últimos días. “Cae a pedazos la estupidez mayúscula de ‘la gente no llega a fin de mes’”, escribió en redes sociales reposteando una declaración de Belén Francesse en la Mesa de Mirtha Legrand y luego reforzó el mensaje adjuntando imágenes de centros comerciales y patrios de comidas.
Este mismo eje había sido parte de su discurso en el Council of The Americas ante empresarios del círculo rojo en el Hotel Alvear, donde sostuvo enfáticamente que el consumo, el PBI y las exportaciones se encuentran en “máximos históricos”.

La diferencia estadística resulta de las distintas mediciones. Milei destaca el registro del Avance del nivel de actividad del INDEC, compuesto por un agregado amplificado que incluye desde alimentos y bienes durables hasta servicios, transporte, alquileres y expensas. Mientras las encuestas privadas y los informes segmentados del organismo estadístico oficial eximen tarifas y gastos de otra índole.
En ese sentido es que cambia el panorama. El mismo viernes mientras el presidente hablaba, el INDEC publicó una serie de informes sobre consumo masivo y sobre bienes durables en el que indicó que las ventas a precios constantes acumularon durante el primer semestre caídas en supermercados, autoservicios mayoristas y centros de compras.

El propio organismo resalta para enmarcar la discusión: las ventas de estos canales “no se deben considerar aisladamente como un indicador macroeconómico del consumo”, porque el gasto de los hogares es un agregado mucho más amplio que se mide mediante las Cuentas Nacionales. La diferencia metodológica no borra, sin embargo, lo que muestran las cajas registradoras.
Tres indicadores en la misma dirección
Las ventas de los supermercados disminuyeron 3,1% interanual a precios constantes en junio y acumularon una baja de 2,8% durante el primer semestre. Contra mayo, la serie desestacionalizada retrocedió otro 1%.

En los autoservicios mayoristas ocurrió prácticamente lo mismo: caída real de 3,1% frente a junio de 2025, retroceso acumulado de 3% entre enero y junio y baja mensual desestacionalizada de 1,4%.
La contracción fue todavía mayor en los centros de compras. Las ventas a precios constantes bajaron 4,9% interanual, acumularon una disminución de 2,7% en seis meses y se desplomaron 6,2% respecto de mayo en la medición desestacionalizada.

Es justamente este último dato el que introduce una paradoja frente a las imágenes utilizadas por el Presidente. Si bien hay un desfasaje entre lo que se informó y la actualidad, en los 77 centros comerciales relevados por el INDEC, los patios de comidas, alimentos y kioscos representaron un 17% de la facturación total; por lo que aunque sea hasta junio el nivel general de ventas, una vez descontados los precios, cayó.
¿El consumo se mudó a internet?
La otra controversia se abrió alrededor del comercio electrónico. Milei cuestionó las mediciones privadas —en particular la de CAME, que informó una caída de 3,8% en las ventas minoristas— después del cruce de la entidad con Marcos Galperin, fundador de Mercado Libre, quien puso el foco en el desplazamiento de operaciones hacia el canal digital. Los informes oficiales ofrecen elementos para dimensionar esa hipótesis, aunque con resultados muy distintos según el mercado.

En supermercados, las ventas online crecieron 38,3% nominal interanual en junio, bastante más que las realizadas en el salón, que aumentaron 23,2%. Sin embargo, internet representó apenas 3,3% de la facturación total, contra 96,7% de las compras presenciales. Además, el 15,4% de las ventas totales es mediante otros medios de pago que incluye a billeteras virtuales.
Otro informe publicado el mismo viernes permite ampliar la discusión. Se trata de la venta de electrodomésticos, que incluye de forma explícita las ventas mediante canales online. Según el INDEC, este segmento explicó 23,2% de las compras en línea blanca durante el segundo trimestre del año, y creció 27,2% nominal frente al mismo período de 2025; mientras que el formato presencial concentró el restante 76,8% y también aumentó, aunque un 8,6%.

El canal digital, entonces, efectivamente gana espacio y puede capturar operaciones que otros registros no observan con igual intensidad. Pero los propios datos oficiales no permiten extender ese fenómeno de manera uniforme a todo el consumo.
Desde CAME, consultados este fin de semana sobre los dichos de Milei y Galperín, no negaron el crecimiento del canal digital, pero sí desestimaron que pueda compensar el desplome de las ventas físicas. Salvador Femenía, vocero de la cámara, reafirmó que la crisis del consumo "es un fenómeno estructural que atraviesa a todos los sectores productivos de la Argentina".
Repunte parcial en electrodomésticos
Los bienes durables ofrecen una fotografía todavía más heterogénea. La facturación de electrodomésticos alcanzó $1,545 billones durante el segundo trimestre, 12,4% más en términos nominales que un año atrás. En el acumulado de seis meses, la mejora fue apenas de 0,8%. El informe no presenta allí una serie general a precios constantes, por lo que esos porcentajes no pueden interpretarse directamente como crecimiento real.
Las cantidades vendidas muestran, además, fuertes diferencias. Los televisores crecieron 58,7% interanual, con el agregado inevitable del Mundial durante ese período que empujó a la compra y renovación de dispositivos. Sin embargo, las unidades de heladeras bajaron 14,9%, los lavarropas 10,2%, las cocinas a gas 10% y los calefactores y estufas eléctricas 19,4%.

También aparece el crédito. El 60,3% de la facturación de electrodomésticos se pagó con tarjeta de crédito. En supermercados, ese medio concentró 42,8% de las ventas; en mayoristas, 26,2%.
El dato no demuestra por sí mismo un problema de sobreendeudamiento, pero coloca al financiamiento en el centro de una discusión que desde CAME vinculan directamente con los ingresos. “Cuesta mucho llegar a fin de mes, el sueldo evidentemente no alcanza. Hay una restricción de ingresos en la clase media trabajadora y esto se nota porque no hay consumo”, sostuvo.

Milei, en cambio, insistió exactamente en la lectura contraria. En su discurso en la Bolsa de Comercio de Rosario, donde también expuso el viernes, había definido como “una ridiculez que el 80% de los argentinos no llegan a fin de mes”, descartado una intervención sobre el crédito al considerar las deudas “un problema entre privados”.
En ese punto también se cuela otro indicador publicado en la semana: el índice de Confianza del Consumidor de la Di Tella registró una disminución del 1,08% respecto de julio. El pico de confianza en el actual gobierno se registró en enero de 2025 y desde entonces el índice acumula una caída de 15,09%. No obstante, desde el piso alcanzado en enero de 2024, acumula una suba de 13,01%.










