El cuidado de la piel va mucho más allá de elegir una crema o seguir una rutina que está de moda. La limpieza, la hidratación y la protección solar son hábitos fundamentales, pero también es importante saber qué productos utilizar y cuáles pueden resultar contraproducentes.
Por qué usar demasiados cosméticos y copiar rutinas de redes puede dañar la piel, según una dermatóloga
La especialista Sharon Seiref explica por qué las fórmulas de origen vegetal no garantizan mejores resultados, qué ingredientes conviene evitar y cómo simplificar los hábitos de cuidado diario.

En este marco, la dermatóloga Sharon Seiref compartió recomendaciones para mantener una piel saludable, especialmente durante el verano en Santa Fe, y advirtió sobre el consumo excesivo de cosméticos y las tendencias que circulan en las redes sociales.

Belleza y salud
Para Seiref, el cuidado de la piel debe abordarse desde una perspectiva integral, que contemple tanto los hábitos cotidianos como las necesidades particulares de cada persona.
“Siempre dentro de la práctica hablamos de belleza y estética en un contexto de salud, incluido en el estilo de vida”, explicó. En ese sentido, señaló que durante las consultas también se tienen en cuenta aspectos como el descanso, la alimentación, los medicamentos y suplementos que se consumen, la actividad física y el tiempo disponible para sostener una rutina.

La especialista recordó que la piel es el órgano más grande del cuerpo y constituye una barrera de protección frente al exterior. Por eso, consideró fundamental que los cuidados no se definan únicamente por cuestiones estéticas, sino también por el estado general de cada paciente.
El riesgo de las tendencias
Las redes sociales ampliaron el acceso a información sobre belleza y cuidado personal, pero también multiplicaron las recomendaciones de personas que no necesariamente cuentan con formación profesional. “Hacen que la generalidad no aplique justamente a la vida de cada uno”, advirtió Seiref.
La dermatóloga explicó que un producto que funciona para una persona puede provocar irritación, síntomas o alteraciones de la barrera cutánea en otra. Por eso, desaconsejó copiar rutinas sin considerar el tipo de piel, las necesidades individuales y el tiempo disponible para aplicarlas.
También señaló que la industria cosmética ejerce una fuerte presión sobre el consumo y que cada vez es más frecuente encontrar niños y adolescentes que utilizan productos que no son adecuados para su edad.
¿Natural es mejor?
“Natural no es sinónimo de salud”, afirmó.Otro aspecto que abordó la especialista es la creencia de que los productos naturales son necesariamente más saludables que los sintéticos.
Seiref recomendó prestar atención a las etiquetas, aunque reconoció que interpretar sus componentes puede resultar complicado. Algunos ingredientes naturales aparecen identificados con sus nombres en latín y requieren conocimientos específicos para comprender su composición.
Además, aclaró que la calidad de un cosmético no depende solamente de sus ingredientes, sino también de cómo están formulados, combinados y concentrados.
“Hay productos sintéticos de síntesis que son excelentes y productos naturales que son excelentes, dependiendo de qué y cómo está formulado”, explicó. Por eso, aconsejó consultar con un dermatólogo antes de incorporar productos nuevos, especialmente cuando existen dudas sobre sus componentes.
Una rutina para el verano
Frente a las altas temperaturas y la humedad característica de Santa Fe, la dermatóloga recomendó simplificar los cuidados y elegir fórmulas livianas que respeten el equilibrio natural de la piel.
“Menos es más”, resumió. Como base, propuso utilizar un limpiador suave, una hidratación adecuada y protector solar cuando se realizan actividades al aire libre.

También advirtió sobre el uso de productos de limpieza demasiado fuertes. Algunas personas con piel grasa recurren a fórmulas muy agresivas para eliminar la oleosidad, pero pueden terminar alterando la barrera cutánea.
En cuanto a la hidratación, explicó que la humedad ambiental permite utilizar productos más livianos en muchos casos, aunque la elección depende de las características de cada piel. Quienes tienen sequedad marcada pueden necesitar fórmulas más específicas.
Respecto de la protección solar, mencionó su preferencia por los filtros minerales y recordó que existen distintas presentaciones, con color o sin color. Sin embargo, aclaró que la elección debe responder a las necesidades de cada paciente.
Menos cosméticos
Una de las situaciones que Seiref observa con frecuencia en el consultorio es la acumulación de productos en las rutinas de belleza, muchas veces incorporados por recomendaciones de influencers, marcas o conocidos.
“Vienen y sacan de la cartera diez productos. Digo: ¿cómo hace para aplicar todo esto?”, relató.

La especialista explicó que utilizar demasiados cosméticos sin una indicación adecuada puede favorecer reacciones y dificultar el mantenimiento de una rutina saludable. Además, consideró que los cuidados deben ser prácticos y adaptarse al tiempo disponible de cada persona.
Por eso, insistió en priorizar tres pasos: limpieza, hidratación y protección solar. Otros tratamientos, como los ácidos renovadores, pueden ser útiles en determinadas circunstancias, pero deben incorporarse bajo indicación médica.
Niños y adolescentes
Seiref también manifestó su preocupación por el acceso cada vez más temprano de niños y adolescentes a productos cosméticos. En particular, recomendó evitar el uso excesivo de maquillaje y reservarlo para ocasiones especiales.
“Siempre les digo a adolescentes y preadolescentes: idealmente no excedernos en cuestiones de maquillaje”, sostuvo.
La dermatóloga recordó que la exposición cotidiana no se limita a las cremas o los productos de maquillaje: también incluye champús, acondicionadores, jabones e hidratantes. Por eso, consideró importante revisar los hábitos de consumo en general.
Además, explicó que determinadas sustancias pueden interferir en el funcionamiento hormonal del organismo. Estos compuestos pueden actuar como mensajeros, bloquear señales o modificar procesos vinculados con la producción hormonal.
En el consultorio, señaló que observa consultas por acné y otras alteraciones de la piel relacionadas con el uso de productos inadecuados. También mencionó los cambios en la aparición de ciertos caracteres sexuales secundarios, aunque remarcó la importancia de abordar estos temas con información y sin generar alarma.
Consultar antes de elegir
Como recomendación final, Seiref pidió no adoptar rutinas directamente de las redes sociales ni comprar cosméticos únicamente porque otra persona obtuvo buenos resultados.
La respuesta de la piel depende de múltiples factores y un producto no tiene necesariamente el mismo efecto en todos. Por eso, antes de sumar tratamientos o modificar los hábitos de cuidado, aconsejó buscar orientación especializada. “Siempre consultar a un dermatólogo”, concluyó.











