El Litoral | deportes@ellitoral.com
Tenía 50 años y era muy amigo del “Flaco” Vivaldo, quien lo había convertido en evangelista. “Estaba cortando el césped y se le dio vuelta el tractorcito”, explicaron.

El Litoral | deportes@ellitoral.com
Fabio Giménez, quien integró el plantel de Colón que ascendió en la temporada 1995 de la mano del “Buche” Nelson Pedro Chabay, falleció a los 50 años víctima de un accidente doméstico, en los Estados Unidos. Entre otros clubes, el volante que llegó a Santa Fe desde el fútbol uruguayo aunque la ficha era de Racing de Avellaneda, había jugado en Chacarita, Atlanta, Argentinos Juniors, Mandiyú y Talleres de Argentina. Su punto más alto lo consiguió en Oriente Petrolero, de Bolivia, donde es muy recordado. Giménez tenía actividad en iglesias evangélicas, algo que le contagió su amigo el “Flaco” Vivaldo.
“Nos golpeó mucho la noticia. Tenemos un grupo de wassap los jugadores que ascendimos en el ‘95 en Colón. Y nos contó ayer el “Flaco” Vivaldo, que era muy amigo de Fabio”, comentaron hoy a El Litoral.
“Fabio estaba cortando el césped de su casa en Estados Unidos, con un tractorcito. En un descudio, mordió un borde, un mal movimiento y el tractorcito se le vino encima. Increíble, estamos todos destruídos”, afirmaron ante la consulta de este diario.
“El Club Atlético Colón manifiesta una profunda tristeza por el fallecimiento de Fabio Giménez, integrante del equipo que logró el ascenso a Primera División en el año 1995. Acompañamos a los familiares y allegados en este doloroso momento”, expresaron los sabaleros en sus redes sociales.
“Ha partido a los brazos del Señor un gran ex jugador de nuestro plantel, excelente persona y ejemplar hijo de Dios. Fabio Giménez, quien vistió la 10 de nuestro verde desde la temporada 2001/2002 y se retirara del fútbol en Bolivia también en nuestro club en los años 2006/2007, ahora pasa al equipo de las grandes ligas celestiales. Gran apasionado por Jesús quien le cambió la vida y hasta el último momento lo sirvió. Llevó a muchos jugadores a los pies de Cristo por su gran testimonio de cambiar de vida y su gran talento en la cancha, los Atletas de Cristo. Rogamos por su descanso eterno y a la familia deseamos pronta resignación y aceptación de la voluntad divina. ¡Que en paz descanses Fabio!”, expresó el club Oriente Petrolero.
Fabio arrancó muy joven en primera. A los 16 años ya se codeaba con los más grandes y después de pasar por Argentinos Juniors (1986-1988) y Chacarita (1988-1989) llegó con todos los sueños a Racing Club de Avellaneda (1990-1991). Sin embargo las “luces y los flashes” encandilaron al talentoso jugador.
Pasó al Deportes Tolima (1991-1992) e inclusive logró el ascenso con All Boys en la temporada 1992-1993 pero todo comenzó a caerse. La droga y el alcohol comenzaron a destruirlo vertiginosamente.
“Jugando para Racing en 1990 le ganamos a Lanús 4 a 1. Yo hice dos goles, uno de tiro libre. Al día siguiente salí en la tapa de todos los diarios. No te podés imaginar cuántos se me acercaron para hacerse los amigotes. Y después, al otro año, con la llegada de Roberto Perfumo, no volví a jugar en el club. Y ahí no se me acercó ni el loro, salvo mi familia. La moraleja es la siguiente: Dios es fiel en todo momento. Está en uno acercarse a él”.
Esa vorágine en la que se transformó su vida tuvo un freno trascendental cuando se refugió en la religión. Sus días dejaron de ser grises para comenzar otra vez, pero las puertas de la elite estaban prácticamente cerradas. Debió buscar nuevos horizontes y ahí sí, comenzó a gambetear de lo lindo.
Fue pasando por Rampla Juniors de Uruguay (1993-1994) donde fue considerado uno de los mejores jugadores al igual que Bengoechea y Otero; Colón de Santa Fé (1994-1995) donde ascendió a la “A” y terminó por entregarse al Señor gracias a Jorge Vivaldo. Luego, Talleres de Remedios de Escalada, San Martín de Mendoza, Atlanta y Racing de Montevideo (1997). En 1998 se le dio la chance de volver a la Academia. Cumplió un sueño, aunque no jugó mucho. Es más, pasó por el equipo de fútbol de salón y luego continuó deambulando. Pasó nuevamente por el Rampla Juniors, Dallas Burns de EEUU (2000), Paysandú Bella Vista (2001), Oriente Petrolero y Aurora de Bolivia (2005), donde se retiró.




