El episodio ocurrido en Suzuka no solo generó debate dentro de la Fórmula 1, sino que además aceleró una serie de modificaciones reglamentarias que comenzarán a implementarse desde la próxima competencia, en Miami. El impacto, de 50 G contra las barreras en el ingreso a la curva Spoon, encendió una señal de alerta en la FIA, que ya venía siguiendo de cerca este tipo de situaciones.
Bearman responsabilizó a Colapinto por el accidente en Suzuka
El piloto británico se refirió al fuerte accidente que sufrió en el Gran Premio de Japón, cuando intentaba superar al argentino Franco Colapinto, y atribuyó gran parte de la responsabilidad al movimiento defensivo realizado por el corredor sudamericano en plena recta.

Hasta ahora, Oliver Bearman no se había expresado públicamente sobre la maniobra. Lo hizo en una entrevista concedida al podcast Up To Speed, donde cuestionó con dureza a Franco Colapinto y sostuvo que el cambio de trayectoria fue tardío, en un contexto marcado por una diferencia de velocidad muy superior a la habitual.
“Franco se mueve para defender justo delante de mí. El año pasado eso quizá hubiera estado al límite, pero con una diferencia de velocidad menor. Esta vez había unos 50 kilómetros por hora de diferencia y no me dejó espacio suficiente. Tuve que evitar un choque todavía más grande”, afirmó el piloto de Haas.
Argumentos
Bearman explicó que, aunque el desplazamiento de Colapinto fue mínimo, resultó determinante por las condiciones en las que se produjo la maniobra. “Con esa diferencia de velocidad, cualquier movimiento se vuelve enorme. Tuve suerte de no impactarlo, porque podría haber sido mucho peor”, añadió.
Uno de los aspectos más llamativos de sus declaraciones fue la revelación de una charla previa entre los pilotos, mantenida antes de la carrera en Japón, en la que habrían acordado actuar con mayor prudencia en maniobras defensivas, precisamente por las características de los nuevos autos.

“Es aún más frustrante porque era algo de lo que habíamos hablado el viernes. Entre los pilotos dijimos que debíamos ser más respetuosos, movernos para defender con más tiempo, por la gran diferencia de velocidad. Y dos días después ocurrió esto. Para mí es inaceptable”, señaló.
La explicación técnica del incidente también ocupó un lugar central en la discusión posterior. Según se detalló, Bearman llegaba con la batería totalmente cargada, mientras Colapinto transitaba una fase de recarga de la unidad de potencia, una diferencia que explica los 50 kilómetros por hora entre ambos autos en ese sector de la pista.
Debate interno
De todos modos, no todos dentro de Haas coincidieron con la mirada del británico. Ayao Komatsu, director de la escudería, había descartado inicialmente una responsabilidad directa del piloto argentino. “Antes de esa curva, Colapinto estaba haciendo algo constante. No es culpa suya en absoluto. En ese momento, Ollie usó el botón de impulso y hubo una diferencia de velocidad de 50 km/h”, explicó.

En ese sentido, las declaraciones de Bearman reabrieron una polémica que, dentro del propio equipo, no parecía tener una interpretación unánime. El británico insistió en que no cuestiona la defensa de la posición en sí misma, sino el momento en que fue ejecutada.
“No digo que haya que dejar la puerta abierta, pero él me vio venir y se movió. El año pasado eso podía ser aceptable; este año, con estas velocidades, ya no”, remarcó, al tiempo que aseguró haber visto a Colapinto mirar por los espejos antes de desplazarse hacia la izquierda.
Finalmente, Bearman sostuvo que la Fórmula 1 atraviesa una etapa en la que los límites todavía no están del todo definidos. “Antes todos sabían hasta dónde se podía llegar. Ahora estamos en una era en la que esos límites aún no están claros”, concluyó.
Pese a la violencia del impacto, el piloto británico no sufrió fracturas, aunque sí un fuerte golpe en la rodilla derecha. Sus declaraciones, de todos modos, volvieron a instalar el debate sobre la seguridad, el respeto en pista y los riesgos derivados del actual reglamento técnico.










