Con visible emoción y alivio tras una jornada multitudinaria, Aníbal Colapinto, padre de Franco Colapinto, celebró el cierre del roadshow protagonizado por el joven piloto argentino y destacó el impacto que generó entre los fanáticos.
El padre del piloto argentino destacó la convocatoria, agradeció el cariño de la gente y se mostró conmovido por la pasión que genera su hijo. “La fiesta fue un éxito”, resumió al cierre del evento.

Con visible emoción y alivio tras una jornada multitudinaria, Aníbal Colapinto, padre de Franco Colapinto, celebró el cierre del roadshow protagonizado por el joven piloto argentino y destacó el impacto que generó entre los fanáticos.
“Maravillosamente bien. Ahora me relajé. Es como el cumpleaños de 15: terminó, ya está, la fiesta fue un éxito”, expresó entre risas, en diálogo con El Litoral, al comparar la organización del evento con una celebración familiar de gran magnitud.
Durante la gran jornada automovilística, miles de personas se acercaron para acompañar a Franco en una exhibición que despertó furor entre fanáticos del automovilismo y curiosos. Según deslizó Aníbal, la convocatoria superó ampliamente las expectativas iniciales. “Yo hice una apuesta, no te voy a mentir. Dije que venían 700 mil. Vamos a ver los números”, comentó.
Además, agradeció a quienes hicieron posible la realización del espectáculo: “A toda la gente, a los espectadores, a los organizadores, a los sponsors y a quienes prestaron el auto para venir. Salió todo bárbaro”.
En sus palabras también hubo espacio para destacar el fenómeno popular que representa su hijo. “Franco es un personaje, un chico muy sincero, muy espontáneo. Por eso la gente lo quiere”, señaló. Y remarcó que esa frescura ayudó a renovar el vínculo del público argentino con la Formula One.
“Descontracturó un poco la Fórmula 1. La página oficial nunca había publicado en español teniendo a Alonso, a Sainz o a Checo, y hoy publican en español por Franco”, sostuvo.
Uno de los momentos más emotivos de la jornada fue la presencia de la abuela del piloto, algo que Aníbal no dejó pasar. “Son esas cosas que uno no se olvida”, dijo conmovido.
Finalmente, cerró con un deseo cargado de ilusión de cara al futuro deportivo de Franco: “Ojalá dentro de poco tiempo podamos descorchar una buena botella festejando”.




