Un pescador brasileño de 35 años protagonizó una dramática historia de resistencia en el mar frente a la costa de São Francisco do Sul, en el sur de Brasil. Tras el hundimiento de la embarcación en la que navegaba junto a su padre, logró mantenerse con vida durante 17 horas a la deriva, aferrado a la puerta de una heladera hasta ser rescatado por un helicóptero policial.


































