La moda en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires sumó esta semana un capítulo que redefine los límites de la creatividad y la sustentabilidad. En el barrio de Palermo, un nuevo local comercial rompió con los esquemas tradicionales al ofrecer una colección íntegramente confeccionada con trapos de piso, rejillas y repasadores. Lo que para muchos es un insumo básico de limpieza, para el diseñador Mariano Contreras es la materia prima de una propuesta estética que busca generar impacto y conciencia ambiental.




































