En un contexto atravesado por el estrés cotidiano, la ansiedad se convirtió en una de las respuestas más frecuentes del cuerpo y la mente. Tránsito, trabajo, pantallas, preocupaciones y sobrecarga emocional activan estados de alerta que aparecen sin aviso. Frente a ese escenario, una técnica gana cada vez más espacio: un método de respiración capaz de reducir la ansiedad en apenas un minuto.




































