Llegan Cartas y Mensajes
Los lectores abordan la historia urbana santafesina, reflexiones sobre los mandatos actuales y la alerta ambiental en la laguna Setúbal ante la crecida.

MARTA SNAIDERO
El Parque Jardín Botánico Santa Fe está emplazado en la manzana que está comprendida entre las calles Aristóbulo del Valle al 4700 al oeste, Luciano Torrent al sur, Gutiérrez al norte y Pasaje Rivadavia al este. Y no hay que confundirlo con el que se encuentra sobre avenida Gorriti al 3900 (denominado Jardín Botánico Ing. Lorenzo Parodi).
El que aquí invoco fue inaugurado como Parque Jardín Botánico Santa Fe el 15 de noviembre de 1940, pero unos diez años más tarde dejó de llamarse así. En concreto, empezó a llamarse distinto desde que el Concejo Municipal de la ciudad de Santa Fe sancionó la ordenanza Nº 4509, del 13 de julio de 1950.
Justamente, mediante el artículo primero de la citada normativa se denomina Jardín República del Líbano a dicho espacio verde y Paseo República de Siria al camino comprendido por las calles Pedro Centeno y Luciano Torrent.
Y los fundamentos argumentados en su momento para la aprobación a la ordenanza tienen que ver con "los aportes de la colectividad libanesa al municipio de la ciudad de Santa Fe". Hubo y hay descendientes integrantes de otras colectividades que también han aportado a nuestra ciudad.
Además, como Jardín República del Líbano no es fácilmente ubicable, porque en la memoria popular persiste como "Jardín Botánico". Incluso en internet, buscador de Google mediante, las publicaciones sobre reclamos de los vecinos y usuarios del predio -por arreglos y mejoras, o infraestructura faltante- han invocado preferentemente el nombre original.
Por eso, así como han cambiado más de una vez nombres de calles, plazas, paseos y parques, sería apropiado desde mi punto de vista que pueda restituirse el nombre original: Parque Jardín Botánico Santa Fe.
Y en tal sentido, con fecha 7 de octubre de 2026 fue ingresada la correspondiente nota al Concejo Municipal de Santa Fe, solicitando la restitución del nombre original. Consta como documento CO-0062-02159711-7 (N).
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La felicidad, sujeta a influjos
ALEJANDRO DE MURO
Vivimos bajo permanente asedio. Somos blanco de consignas que apuntan a señalarnos el camino hacia la felicidad. A desmerecer el propio y a considerar al ofrecido, virtualmente, como el único e ineludible. Distintos gobiernos, medios de comunicación, e intereses financieros poderosos, intentan socavar nuestras inclinaciones.
Nos plantean dilemas, nos cuestionan y advierten arbitraria y presuntuosamente: "¡Por ahí, no!" Y en esta prédica no faltan quienes se adjudican fórmulas esclarecidas y métodos infalibles.
Cuando nuestras predilecciones no armonizan con ese catecismo, cuando se ven en presencia de fieles indomables, la respuesta abunda en descalificaciones. En su catálogo arrogante no faltan preguntas a través de las cuales se asombran e, incluso, indignan: "Cómo no ambicionar la compra de un auto suntuoso, viajar en un crucero o vivir en un barrio habitado por celebridades".
Aunque todo eso implique hipotecarse o, peor aún, incurrir en prácticas deshonestas. En aras de un ficticio ascenso social o económico se justifican diciendo que el logro de un buen nombre puede esperar...
En lugar de permanecer sumisos, los díscolos reivindican sus preferencias. Los arrogantes, en tanto, las tildan de módicas y, por ende, descartables. No conciben que alguien pueda disfrutar de una lluvia de verano, que camine sin prisa y descubierto pese a su furiosa inclemencia; que un atardecer o una noche junto al mar reúna atractivos siempre nuevos.
Califican de malogrado, en fin, a quien por ejemplo, frente al Cerro de los Siete Colores en Jujuy se extasía y trata de verificar si quien hizo el conteo no olvidó contabilizar algún matiz.
Para ese observador, en orden a tanta exuberancia, como mínimo, el número no debería ser inferior a diez. Debemos aspirar a que la felicidad sea siempre nuestra meta. Sin interferencias que la condicionen o enturbien.
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El "Niño" y el Puente Colgante
ORLANDO AGUSTÍN GAUNA
Todos pronostican que las consecuencias del "fenómeno del Niño" serán importantes. Los más optimistas no descartan crecidas de los ríos y graves inundaciones. Se anuncian trabajos para menguar las consecuencias. Pero desde hace varias semanas, se ha formado un camalotal debajo del extremo este de nuestro Puente Colgante, que por su magnitud, reduce notablemente la "luz de puente" y el paso del agua.
Esto funcionará como un cuello de botella y frenará el normal escurrimiento de la laguna, haciendo subir violentamente su nivel. Además, la presión del agua, si alcanza la estructura del Puente, puede provocar importantes daños.
En el año 2003 ya tuvimos la experiencia de la crecida del río Salado, luego de la cual se amplió la "luz de puente". Urge quitar ese camalotal y evitar la formación de nuevos embalses, manteniendo una constante limpieza de las aguas de la zona para evitar consecuencias indeseables.
Conmemoraciones
El 8 de octubre se celebran varias efemérides importantes en Argentina, entre las que destacan el Día Nacional del Patrimonio Natural y Cultural Argentino, el Día del Trabajador Rural (recuerda la sanción del Decreto N° 28169, de 1944, conocido como Estatuto del Peón de Campo) y el Día del Estudiante Solidario (en memoria de los alumnos y la docente del Colegio Ecos que fallecieron en un trágico accidente vial en 2006). Además, en esta fecha se conmemora el Día Internacional de la Dislexia.
En cuanto a la primera de estas conmemoraciones, cabe mencionar que en 1990, con el propósito de impulsar la reflexión y el interés de la sociedad en su preservación, el Poder Ejecutivo Nacional declaró el 8 de octubre como Día Nacional del Patrimonio Natural y Cultural Argentino, haciendo foco en la preservación de los lugares naturales y las manifestaciones culturales -ya sean materiales o inmateriales- que gozan de un valor universal excepcional.
La Cueva de las Manos (Santa Cruz), la Quebrada de Humahuaca (Jujuy), la impresionante red de caminos Qhapaq Ñan (que atraviesa los territorios de seis países: Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Perú); las Estancias Jesuíticas de la provincia de Córdoba y la Casa Curutchet en la ciudad de La Plata son algunos exponentes del patrimonio cultural argentino.
Asimismo, entre los exponentes del patrimonio natural contamos con las Cataratas del Iguazú (Misiones), el Parque Nacional Talampaya (La Rioja), el Parque Nacional Los Alerces (Chubut), el Parque Nacional Los Glaciares en la provincia de Santa Cruz y la Península Valdés (también en Chubut).
















