Esta semana, la última del período de sesiones extraordinarias, el Gobierno nacional decidió apuntalar las reformas que impulsa en el Congreso nacional, en particular la laboral, que es claramente su prioridad.
En Balcarce 50 se diagrama la hoja de ruta de la gestión de LLA, desde donde infieren que se deben apurar todas las transformaciones posibles aprovechando el viento de cola político, ese que le puede ser contrario a medida que se acerque el 2027.

Esta semana, la última del período de sesiones extraordinarias, el Gobierno nacional decidió apuntalar las reformas que impulsa en el Congreso nacional, en particular la laboral, que es claramente su prioridad.
En ese contexto, todo parece alinearse para que la misma sea aprobada sin contratiempos, al igual que el resto de proyectos oficiales como el Régimen Penal Juvenil, la modificación a la Ley de Glaciares y el acuerdo Mercosur-Unión Europea.
La comandancia libertaria tuvo una reunión de Mesa Política este lunes y de Gabinete el martes en la Casa Rosada. El principal objetivo de los encuentros tuvo que ver con organizar la agenda parlamentaria 2026, que Javier Milei adelantará en la apertura de las Ordinarias el domingo que viene en el recinto de la Cámara baja.
El mensaje llegará a la población a través de una Cadena Nacional que, de no haber cambios, comenzará alrededor de las 21 hs. “En el discurso del 1 de marzo el Presidente va a mencionar y a enumerar todos los proyectos estratégicos que tiene para este año”, contó un importante colaborador gubernamental.
Según supo este diario, el primer mandatario pidió una lista de propuestas a cada uno de sus ministros con el objetivo de armar un cronograma. Desde el búnker de Santiago Caputo en Balcarce 50 adelantaron que fijará “una reforma por cartera”, de las nueve que dirige Manuel Adorni.
En ese paquete, “pero más adelante”, señalaron en el ala sur de la sede ejecutiva, se incorporará una reforma de inteligencia “que se está elaborando junto al resto”. Así lo explicaron fuentes oficiales vinculadas a la oficina de Legal y Técnica que preside María Ibarzábal Murphy.
Los legisladores aliados y los más férreos opositores escucharán el fin de semana la batería de cambios que seguirá promoviendo La Libertad Avanza desde el Poder Ejecutivo Nacional.
Entre esas flamantes normativas aparecen la reforma tributaria integral; la de un nuevo Código Penal; la Ley de Libertad Educativa y la Ley de Financiamiento Universitario, entre muchas otras. Quedará para más adelante la Reforma Previsional y la político-electoral.
Esta última va en línea con regular el financiamiento de los partidos y derogar las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), entre otros puntos.
Uno de los debates en el seno de la administración central es precisamente cuánto conviene esperar para avanzar con estas dos últimas iniciativas, que traerán aparejadas sus correspondientes resistencias.
Está claro que la racha ganadora del mileísmo se va a ir complicando a medida que se acerquen los comicios nacionales del 2027. Será entonces cuando los aliados de hoy comiencen a fijar posicionamientos electorales que inevitablemente tendrán disidencias con las políticas nacionales.
Especialmente entre quienes garantizaron la aprobación de la Ley de Bases y los últimos paquetes normativos teniendo pertenencia al Partido Justicialista. Hablamos de los gobernadores de extracción peronista como el de Tucumán, Osvaldo Jaldo; el de Catamarca, Raúl Jalil; el de Salta, Gustavo Sáenz; y el de Misiones, Hugo Passalacqua, delfín del cacique mesopotámico Carlos Rovira.
Uno de los más altos colaboradores de los hermanos Milei le dijo a este diario: “Vamos a seguir con las transformaciones porque contamos con el aval de la gente, algo que quedó claro en las últimas elecciones”.
“Además, no hay fuerza de oposición. Somos el único partido con representación de alcance nacional que se mantiene unificado y sin fisuras internas, más allá de los matices que podamos llegar a tener”, comentó.
Al ser consultado por otra figura que estará el domingo en el Parlamento cuando hable Milei —nos referimos a la vicepresidenta Victoria Villarruel— manifestó que “es la titular del Senado y punto”.
“No tiene ningún rol político ni decisorio en este gobierno, y hoy por hoy puede ser considerada una opositora que tendrá que mantener su papel institucional hasta que tenga que dejar el cargo”. “Después ella decidirá qué hacer. Para nosotros no es problema”.
Cuando se le preguntó sobre quién puede ser el compañero de fórmula del actual jefe de Estado, que buscará un nuevo mandato, el informante manifestó que “podría ser alguien que defienda a rajatabla la agenda del Presidente”.
“Adorni podría ser, pero yo no lo estoy postulando, digo que él sí defiende la agenda del Presidente”. Con respecto a Patricia Bullrich expresó: “Bueno, es legítimo que tenga su agenda, pero veremos más adelante...”.
Aprovechando la presencia del consejero presidencial, El Litoral lo interrogó sobre las diferencias que en este marco de remodelaciones estructurales se plantean desde el Gobierno nacional en torno a industriales locales como el CEO de Fate-Aluar, Javier Madanes Quintanilla.
“Él sabía que tendría problemas. La brecha cambiaria y la apertura de importaciones lo sofocarían. ¿Por qué filtró el quiebre de su empresa un día antes del tratamiento de la reforma laboral en Diputados?... Para nosotros es altamente sospechoso”, enfatizó.
También opinó que “los empresarios argentinos se quejan porque no pueden vender, el dólar es bajo y deben competir”. Lo hizo en la misma línea argumental que se sostiene en la Rosada alrededor de la figura del mandamás de Techint, Paolo Rocca.
A él —como a otros representantes del empresariado vernáculo— se lo acusa de estar acostumbrado a cazar en el zoológico. La escalada promete seguir creciendo entre el denominado “círculo rojo” y las primeras líneas de la gestión libertaria.
Desde el oficialismo reconocen las diferencias, pero de todos modos no se muestran dispuestos a abrir ningún canal de diálogo con quienes resisten su modelo de apertura económica.




